Julio Fernández Rodríguez

Julio Fernández y la tierra de las mil películas

El empresario de A Fonsagrada dirige Filmax, una de las firmas más activas del séptimo arte español

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El Progreso 12/04/2022

COMPARTE CON FORGES el Butelo de Oro porque en su momento son los dos personajes relacionados con A Fonsagrada más populares y cosmopolitas. Julio Fernández Rodríguez (A Fonsagrada, 1947), presidente de Filmax Entertainment, lo era gracias a su nacimiento en Santiago de Cereixido, siendo el segundo de los ocho hermanos de una familia conocida como los Castelao, nombre que él traslada en 1999 a la industria cárnica allí creada _ butelos, chorizos, lomo, panceta… _, Casa Castelao, y a una productora, Filmax Castelao Productions.

Los Castelao, y Julio entre ellos siendo niño, salvan los once kilómetros de distancia que los separan de A Fonsagrada con cestos de cerezas para venderlos en la feria.

Mucho después le darán el Butelo de Oro y la Medalla Castelao. Todo como en casa, y la verdad es que Julio, que lo hizo todo en Barcelona, es de los que tiran para la restaurada casa del herrero de Cereixido, aunque ahora viva en Miami.

Una vez allí le encanta participar con su hermano Raúl, el que se ha quedado con su madre Carmen, en los trabajos de campo. Está muy orgulloso de Raúl, “un hombre que es el cartero, toma la tensión, hace de veterinario…”.

A Cereixido se trajo los equipos que rodaron Tierra del Fuego, con Ornella Muti, y Romasanta, con Elsa Pataki, para que sus paisajes infantiles sirviesen de fondo a ambas historias.

Pero para volver, para filmar allí con Ornella y con la Pataki, hubo que salir un día en busca de luces, cámara y acción: “A mí me marcó ver de pequeño la iluminación de Lugo _ en mi pueblo había candiles–, el mar y la primera película, de la que no entendí nada, pero que me guió el destino”.

Con 13 años marcha a la sombra de la torre de Hércules para ser un jovencísimo camarero coruñés y dos años después hace el viaje a L´Hospitalet, segunda patria de muchos fonsagradinos.

“Llegué a Barcelona en el Shanghai, aquel tren que requería 30 horas para cubrir la ruta entre un extremo y otro de la península, sin nada más que ilusión”.

Le pagan por limpiar un taller, trabaja en una empresa de recambios, en una multinacional de bujías, vende libros, fincas o seguros, cualquier cosa que le ofrezcan y siempre con un gallego como intermediario.

A los 20 debe ir a la mili, pero ya tiene 30 personas a su cargo y una discoteca en marcha, pero también hace teatro y ve mucho cine. “Todo lo hago por diversión”.

Después se casa en San Fernando con Mari y lo celebran a la lucense, en el Monterrey. Tendrán dos hijas, Sandra y Laura. 

En esa década de sus veinte llega a tener “un pequeño imperio inmobiliario”, pero las crisis le aconsejan diversificar y pasarse al videojuego, al  video, al cine… Se hace con mil películas en América y gracias a ellas las distribuye y realiza ventas muy ventajosas a las nuevas emisoras de tv. Filmax se había creado en 1953 como distribuidora de cine norteamericano y en 1987 la adquiere Julio. En distintos momentos la convierte en industria integral del audiovisual, desde la producción del género fantástico con Fantastic Factory, a las divisiones de animación, Filmax Animation, o televisión, Filmax TV, pasando por salas de exhibición en L’Hospitalet (Barcelona), Lalín, A Coruña y Castelldefels.

En 2003, el proyecto incorpora nuevos socios y se convierte en Filmax Entertainment, que él preside, siendo consejero delegado su hermano Carlos.

Esa es su trayectoria empresarial contada en un corto, porque el largometraje tiene otra extensión y episodios de distinto pelaje con pérdidas y ganancias.

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