Opinión

Orden Hospitalaria San Juan de Dios

CUANDO EN LA práctica se cumplía un año de la muerte de dos miembros de la organización -los religiosos Miguel Pajares y Manuel García Viejo-, víctimas del Ébola, la Orden Hospitalaria San Juan de Dios -una de las mayores organizaciones internacionales de cooperación sin ánimo de lucro- ha recibido el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015 al imponerse a las otras 26 candidaturas procedentes de todas las partes del Planeta y aspirantes al galardón. En enero del presente año ya había recibido el Premio Ciudadano Europeo 2014, otorgado por el Parlamento Europeo.

João Cidade Duarte -San Juan de Dios- nació en Montemor o Novo (Portugal) en 1495, pero su vida se desarrolló en su práctica totalidad en lo que hoy es España. Con ocho años se traslada a Torralba de Oropesa (Toledo), donde trabajó como pastor. Cuando tenía 27 años se alistó como soldado en las tropas del Emperador Carlos V que partían hacia la defensa de Fuenterrabía en el conflicto mantenido entre el César y Francia. Años después, en 1532, también combatió en la defensa de Viena, sitiada por el ejército de Solimán I. De regreso, volvió a ser pastor en Sevilla. De Andalucía se trasladó a Ceuta para trabajar como peón en la construcción de sus murallas. De vuelta a Andalucía, recorrió sus caminos como vendedor ambulante de libros. En 1538 se instala en Granada y abre una librería en la Puerta de Elvira. El negocio le permitirá entrar en contacto con la literatura devocional y religiosa. Ese hecho provocará un cambio radical en su vida, pues el sermón predicado por San Juan de Ávila en la Ermita de los Mártires el 20 de enero de 1539 generará un giro copernicano en su trayectoria vital.

Ese mismo año, el futuro San Juan de Dios funda su primer hospital en la calle Lucena de Granada. Diez años después abre un segundo. Cuando fallece en 1550 ya son cuatro los centros hospitalarios en funcionamiento. Dos años más tarde, Antón Martín pone en marcha el de Madrid y, posteriormente, el de Córdoba. La regla de la Orden es reconocida por el papa Pío V el 1 de enero de 1572. A partir de entonces se extiende por Europa y llega a América en 1596. Los decretos de 1834 y 1835, que suprimieron los institutos religiosos, provocan la casi extinción de la Orden, la cual es restaurada en 1867 y caminará hacia su apogeo. En Galicia, tiene una única clínica, abierta en Vigo el 1 de septiembre de 1943.

En la actualidad, la Orden Hospitalaria está presente en unos 51 países con más de 400 centros sanitarios, 1.117 religiosos, 48.000 profesionales y más de 7.500 voluntarios. En los últimos años, además de su activa participación en la lucha contra el Ébola, también ha destacado su intervención en el terremoto de Perú en 2007 o el tifón Yolanda de Filipinas en 2013. Los Hospitalarios fueron los primeros en inaugurar un centro de cuidados paliativos en China. En otro orden de cosas, San Juan de Dios es patrón de los hospitales y enfermos desde 1886 y de los enfermeros a partir de 1930. También es patrón de los bomberos. Por todo lo dicho, y mucho más que quedó en el tintero por cuestiones espacio, parece de justicia el galardón recibido.

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