Opinión

Cien años de Relatividad General

DENTRO DE ESCASAS FECHAS, el próximo 25 de noviembre, la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein será centenaria. Frente a los fastos de 2005 conmemorando los cien años de la Teoría de la Relatividad Especial, sorprende la atonía actual, máxime cuando la Relatividad General es una herramienta esencial en la actual astrofísica y una de las mayores aportaciones del físico alemán, sino la mayor.

En 1905, a la edad de 26 años, Albert Einstein hizo pública la Teoría de la Relatividad Especial, también conocida como Particular o Restringida. En la misma describía el movimiento de los cuerpos, pero únicamente referido a observadores con velocidad constante. La teoría conciliaba la física de los cuerpos en movimiento desarrollada tanto por Galileo Galilei como por Isaac Newton, pero, de algún modo, dejó insatisfecho a Einstein quien, sobre todo a partir de 1907 y durante ocho años de incesante trabajo buscó la forma de describir los fenómenos gravitatorios. Después de múltiples avances y retrocesos, la tarea culminó en noviembre de 1915.

El mes de noviembre de 1915 fue de una actividad febril para el físico alemán. Durante ese mes presentó cuatro ponencias sobre gravitación y relatividad en las semanales sesiones de la Academia Prusiana de las Ciencias de Berlín. En la última de ellas, la conferencia pronunciada el 25 de noviembre, Einstein presentó el artículo titulado «Las Ecuaciones de Campo de la Gravedad», hoy conocidas como «Ecuaciones de Campo de Einstein». Estas ecuaciones conforman el núcleo de la Teoría de la Relatividad General. En marzo del año siguiente, Einstein completó el artículo explicando la Relatividad General en términos más fácilmente comprensibles. Posteriormente publicó un tercer artículo, ampliamente leído, el cual superó las veinte ediciones. La Teoría de la Relatividad General era una realidad.

La Teoría de la Relatividad General, supuso una revolución científica, trastocando profundamente conceptos y conocimientos que parecían intocables. Sustituyó, al mostrar sus limitaciones, a la Teoría de la Gravitación Universal de Isaac Newton presentada en los «Principia» en 1687. Teoría de la Gravitación Universal de Newton que siguen estudiando y genera graves quebraderos de cabeza a nuestros jóvenes de Enseñanza Secundaria.

Entre otras cosas, la nueva teoría describe la forma como un mismo fenómeno es observado por actores distintos sea cual sea su velocidad, aceleración y posicionamiento. También demostró que espacio y tiempo no son algo inmutable e inerte como podría creerse. Siguiendo al investigador del CSIC Ángel Casas, el espacio-tiempo es un todo más parecido a la goma que al cristal. Con el ferviente deseo de que en nuestros institutos quede un poco de tiempo para explicar a nuestros jóvenes lo revolucionario y la importancia de la aportación del genio alemán, aunque reste tiempo a otras «importantes» actividades, recordemos: la gravedad es la curvatura del espacio-tiempo.

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