Opinión

Magia (oscura)

La estrategia es sencilla. Lanzas un mensaje falso, lo repites hasta la saciedad y la crispación social y las redes sociales logran la magia: lo convierten en verdad.

El asesinato de una comerciante en Madrid vuelve a sacar a la palestra el discurso agitado y peligroso de la ultraderecha. Sin pruebas ni datos Abascal suelta en Twitter que el asesino es magrebí. El mal ya está hecho, y los hechos- que los criminales son tan españoles como el líder de Vox- ya no cuentan.

La semilla está sembrada y brota sin control porque llevan tiempo regándola. Decía Orwell: "Un pueblo que elige a corruptos e impostores no es víctima, es cómplice". Piénsenlo.