Opinión

Apadrine a un político

España es una orgía ideológica de políticos enviagrados y desconcierto
Contubernio
photo_camera Yolanda Díaz muestra al Papa una edición especial de 'Follas Novas'. EFE

EMPIEZA A resultar ya un poco cargante el discursito de lo malos que son la política y los políticos ahora en comparación con lo supuestamente brillantes que eran antes. Rechina como un brunch de peones camineros al pie de obra, como un corrillo de "becarios " en la cuarentena en torno a la máquina de café comentando lo mal que está la juventud actualmente, lo poco formada y lo muy bebida, como si nosotros cuando éramos jóvenes en lugar de ir a botellones los sábados nos reuniésemos en células de debate sobre el factor del nominalismo en el cine underground checo.

Pronto nos olvidamos de los Corcuera, Roldán, Álvarez Cascos, Blas Piñar, Rato y otro buen puñado de ineptos y sinvergüenzas. Si acaso, la gran diferencia que hay es que poco a poco se está pasando de la apropiación indebida a la apropiación ideológica, lo que por otro lado me parece mucho más estimulante. Sobre todo por las hostias, que llueven como panes en el aguacero de desconcierto.

En este entretenido momento histórico que pasado mañana nadie recordará, puede suceder que Pablo Casado, en un momento de recogimiento mientras asiste a una misa en honor a Franco, lea un tuit de la secretaria de comunicación del PP de Madrid en el que se califica de "cumbre comunista " la reunión de Yolanda Díaz con el papa Francisco.

Esta orgía ideológica para políticos enviagrados proporciona momentos como el de la diputada ultra Macarena Olona reclamando para Vox el voto de Federico García Lorca o el orgullo de Julio Anguita, en un ejercicio de contorsionismo circense muy poco prudente durante una orgía, por la cantidad de opciones que puede dejar a la vista.

En este desmadre de sólidos principios aleatorios, Ciudadanos se mueve en su salsa. En un plisplás ha pasado de padrino del cambio a "apadrina a un ciudanano". Están quedando concejales de Ciudadanos abandonados por las gasolineras, te los cruzas y los pobres te miran con cara de no saber qué pasa, como los conejos cuando les das con las largas del coche, sentados al pie de la carretera confiando en que algún secretario de organización les haga un hueco en su maletero.

El desbarajuste naranja llega al punto de que en el mismo día se ofrezcan como mamporreros del PP en Andalucía y, ante el rechazo, se presenten como alternativa con once candidatos a sus primarias para presidir la Junta andaluza. Ni siquiera sabía que les quedaban tantos afiliados con las cuotas al día.

Al final acabarán suplicando una coalición con UPyD, salvo que allí ya no queda nadie: Rosa Díez, reconocida cocinera de empanadas, camina del brazo de Vox. ¡Qué vida tan apasionante la de esta mujer, al final acabará de coprotagonista de Piratas del Caribe!

En mitad del despropósito, y para completarlo, lo único que parece estable es un gobierno de coalición y apoyos fluctuantes al que todo el mundo lleva dando por roto desde antes de su nacimiento, pero que ha sacado adelante más presupuestos y más leyes que ninguno de los anteriores. La zozobra como alternativa democrática.

Habrá a quien todo esto le parezca insostenible. Y a lo mejor lo es, pero desde luego no en comparación con lo anterior, cualquier tiempo pasado no fue mejor. A mí al menos me resulta mucho más entretenido que la gris alternancia del bipartidismo extractivo.

Comentarios