Opinión

Almería, sitio distinto

photo_camera Juan Andrés Ruiz, almeriense por el mundo. EP

PUES MIRA TÚ que andaba yo con poco cuerpo de elecciones, de exprimido que lo tenía, cuando llegaron las gallegas. Treinta años de periodismo electoral te atemperan primero el entusiasmo y, con el tiempo, el ánimo. Aquello de «Galicia, sitio distinto» es como lo de "E para comer... Lugo", un eslogan para consumo interno; una vez llegados al licor café, todo es morriña y PP.

En esas estaba, con el entusiasmo de otra misa con botafumeiro en la parroquia de la capital de las Galicias todas, cuando la campaña ha empezado a romper como en una ocurrencia de Cunqueiro, todo manga por hombro, puro costumbrismo mágico, como si todo formara parte de un artículo de Jaureguizar molesto porque los pomelos que compró en la Plaza no le salieron buenos. Total, que me he vuelto a enchufar como si en las elecciones se fueran a despejar dudas. Lo sé, no aprendo, pero si ya saben cómo me pongo, para qué me invitan a votar

Andaban los analistas de Madrid explicándonos a los gallegos que si no sé qué de Sumar con Podemos o que si mejor que Vox se presente o no se presente, cosas suyas, de Madrid, ya digo, mientras los de aquí nos preguntábamos, por entretener la espera, cuál será el alcance del estropicio que la guerrilla de Jácome pueda causar en el que fuera feudo popular de los Baltar, antes Marqueses de Chorrapelada y ahora hidalgos de casa a retejar. Muy Cunqueiro también, lo del Jácome y los Baltar.

Rueda, aclaro por si se me han despistado o no han visto la TVG los últimos meses, es Alfonso Rueda, el administrador que dejó Feijóo cuidando de sus cosas en la Xunta

Y en eso llegó Paula Prado, que pese a que la mayoría no lo sepamos es una señora principal en el PPdeG, y puso Galicia en el mapamundi: hay un ejército digital de cuentas en las redes sociales lanzando bulos sobre Alfonso Rueda desde Moscú, Corea del Norte, Ohio, China, Zaragoza, Liubliana, Alcanadre y no sé cuántos sitios más, todas controladas por los socialistas y los nacionalistas para influir sobre las elecciones gallegas y perjudicar a Rueda. Rueda, aclaro por si se me han despistado o no han visto la TVG los últimos meses, es Alfonso Rueda, el administrador que dejó Alberto Núñez Feijóo cuidando de sus cosas en la Xunta y que ahora es el candidato del PPdeG al que toda la comunidad internacional teme, por algún motivo que Cunqueiro o Jaureguizar sabrán explicar mejor que yo.

Y en eso llegó Juan Andrés Ruiz y mandó parar. Si han leído la entrevista que Kari Acebo le hizo en este mismo diario sabrán que es el líder de Izquierda por Almería y candidato de este partido a la Xunta por Lugo. Yo, vaya por delante, lo adoré desde que leí la primera línea de la entrevista, dudo de que ni siquiera el Cunqueiro más descontrolado hubiera sido capaz de parir semejante hallazgo.

Juan Andrés se presentó también a las elecciones andaluzas, normal, y sacó 152 votos. Afirma, no obstante, que espera sacar más en las gallegas porque antes iban en coalición con Recortes Cero y eso les lastró. Se acabaron la coaliciones, por Lugo y a pecho descubierto, asegura Juan Andrés, que se define como de izquierdas pero de las de antes. "En este partido no habemos capitalistas", zanja, en un hallazgo tan maravilloso que debería convertirse en lema de campaña de cualquier partido progresista que se precie.

Tiene Juan Andrés un no sé qué que te empuja a confiar en él. Habrá quien lo llame disparatado, pero yo lo llamo candidez y me agarra por el lado de la ternura. Se presentan por Lugo, reconoce, porque solo se necesitan 18 personas para completar la lista y no son más en el partido. También, intuyo, porque Lugo les salió antes por orden alfabético que Ourense, pero tanto da, el caso es que Izquierda por Almería está aquí y son una opción.

"En este partido no habemos capitalistas", zanja, en un hallazgo tan maravilloso que debería convertirse en lema de campaña de cualquier partido progresista que se precie

Llegados ya a donde estamos, tampoco sería de extrañar que salieran desde el PSOE o desde el BNG a denunciar, como Paula Prado, que se trata de una maniobra de la derecha para dividir el voto de izquierdas. Lo tendrán más difícil que los bots rusos y de por ahí, porque Juan Andrés ya advierte que "varios de los compañeros que van en la lista son conserjes en colegios aquí en Almería e igual no pueden coger muchos días para hacer campaña", pero lo que cuenta es la voluntad.

Tampoco estoy diciendo que los vaya a votar, tiempo al tiempo que la campaña es muy larga y a lo mejor vienen a proponer un trasvase del Miño a Almería, ya no  hay nada que nos pueda sorprender. Pero Juan Andrés algo de ventaja lleva. Aunque solo sea por su aportación a la regeneración de aquello que hace tanto tiempo dejó de ser: "Galicia, sitio distinto".

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