Opinión

Que suene el despertador

Musa, Abalde y el trío arbitral, antes del partido. ACB PHOTO
photo_camera Musa, Abalde y el trío arbitral, antes del partido. ACB PHOTO

Hay lugares a los que no se puede regresar. Por ejemplo, a ese ataque del Breogán con dos puntos abajo en el último cuarto, ni a la extraña antideportiva pitada a Sakho en la siguiente acción, y mucho menos al triple a la desesperada que Williams-Goss anota después de que la pelota rebotase en el tablero.

Tampoco se podrá volver al momento en que, con el Breogán otra vez a un paso del Real Madrid, Musa recibe un manotazo que acaba con una técnica a Veljko Mrsic. Y menos al inicio de partido, a ese primer cuarto en el que el equipo lucense se vio superado por las luces de la Copa, por verse en medio del baile, con los ojos de todo el mundo puestos en él, y encima bailando con la chica más guapa del instituto.

Así que es mejor pensar en los lugares a los que sí se puede regresar. La aventura de la Copa duró un partido, una batalla, pero de la que se hablará con el paso de los años. El tiempo la distorsionará y cada uno la recordará de una manera distinta. Habrá quien nunca olvidará la actuación arbitral, habrá quien exagerará el gran partido de Mahalbasic, habrá quien lamentará la falta de gasolina en el tramo final del encuentro.

Hoy mismo, ni 24 horas después, habrá quien piense que se puede regresar al salto inicial. Sonará el despertador y, antes de activar el cerebro, deseará con todo su corazón que sea 18 de febrero. Será un segundo, tal vez menos, en el que quedarse a vivir. Pero no. El reloj no entiende de compasión.

No se puede regresar al pasado, pero sí se puede volver la cabeza para recordarlo, y en el del Breogán, no hace mucho, no había luces que cegaran a los bailarines. Había canchas vacías, arduo desierto al que es posible que algún día se vuelva. Sí, así es la vida del humilde, y no pasa nada, lo único que hay que hacer es cubrir el camino con la cabeza alta, ya sea para perder en la Copa contra el Real Madrid como para caer con el colista de la LEB.

Hay lugares a los que no se puede regresar, así que es mejor pensar en los que sí se puede volver, como por ejemplo al Pazo dos Deportes para ver el próximo partido del Breogán. Para eso, que suene el despertador cuando quiera.