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Medirás para poder controlar

El ingenio del ser humano es algo que ha caracterizado a nuestra especie desde hace miles de años y seguro que es uno de los responsables de nuestra capacidad de supervivencia, es decir, de  nuestra habilidad a la hora de adaptarnos a las circunstancias y vicisitudes que nos vienen sucediendo a todo lo largo y ancho de nuestra existencia. 

Nuestro ingenio nos ha facilitado la construcción de herramientas para ayudarnos a mejorar nuestra vida. Un simple palo, la piedra, el hierro, la rueda... han sido recursos fruto de nuestra investigación diaria sobre cómo sobrevivir mejor. 

El simple hecho de mojar un dedo en saliva para observar la dirección del viento es algo absolutamente fantástico. 

De regreso a nuestros tiempos y centrándonos en el mundo empresarial, hay dos maneras básicas de encauzar los designios de una compañía: el instinto y los datos. 

Utilizar el instinto en temas económicos, a pesar de que hay personas con grandes cantidades del mismo, es cuanto menos arriesgado, y este factor que sin duda también existe, en el mundo de la empresa debería ser minimizado. 

Alguien dijo hace algún tiempo que los datos serían el petróleo del siglo XXI y yo lo suscribo. 

En esto la tecnología juega un papel fundamental, tanto a la hora de recabar los datos como en el proceso y análisis de los mismos. 

Hace mucho tiempo que venimos hablando de que la tecnología, de alguna manera ha conseguido democratizar el sector empresarial. En el pasado cuando se empezaron a tecnologizar las empresas, se comenzó aplicando la tecnología al sector industrial, donde los activos y efectivos están confinados en el área del recinto industrial, y aunque esto tampoco tuvo comienzos sencillos, fue una pronta realidad que facilitó la fabricación en cadena y el establecimiento de las economías de escala que tanto han contribuido a rebajar el precio de los productos resultantes de un proceso de fabricación. 

La democratización de la tecnología se materializa cuando nuestras empresas no tienen confinados sus activos productivos en un lugar delimitado sino que se mueven en un área geográfica como una ciudad, una provincia, una región, un país, un continente o a nivel mundial. 

Tecnologías como los sistemas GNSS (sistemas globales de navegación satelital), el IoT (internet de las cosas), el Big Data y la posibilidad de sensorizar todo lo sensorizible, y la conjugación correcta de todos estos elementos son clave para medir los parámetros de control de las empresas. Estas mediciones son las que nos permitirán controlar puntos claves del proceso productivo de cada negocios. 

Por eso el IV Mandamiento Tecnológico pone énfasis en la importancia de medir para poder controlar. 

Medir para controlar, controlar para optimizar y optimizar para competir. 

Medirás para poder controlar
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