Opinión

Rascar unos minutos

Hace unos días visitaba la ciudad la Secretaria de Estado del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, la Señora Pardo de Vera. Antes de centrarme en lo que quiero contarles, decirles que me alegró saber que ya está recuperada de los problemas de salud que le afectaron en los últimos meses.

En declaraciones a los medios de comunicación y relacionado con los temas de infraestructuras que atañen a nuestra provincia y por tanto a los lucenses, dijo que en el Gobierno trabajaban para «rascar unos minutos» al tiempo de viaje en tren entre Lugo y Ourense.

Ciertamente no creo que estuviese acertada en su expresión, no sólo por la parte semántica sino fundamentalmente por las connotación de desprecio por una reivindicación que, lejos de partidismos, compartimos muchos lucenses: reducir sensiblemente el tiempo de viaje entre Lugo y Ourense para que también se vea reducido ese tiempo hasta Madrid.

Durante años se nos dijo que a Lugo llegaría la alta velocidad, pero hace tiempo que dejé de creerlo. Es sencillamente imposible que en los momentos que vivimos y con las dificultades económicas crecientes, sumadas a los componentes de impacto paisajístico en el trazado actual, se construya una línea ferroviaria de las características que exige la alta velocidad. 

Pero ello no es óbice para que se mejoren las condiciones del viaje, no sólo con mejoras como las que se están acometiendo, sino también para que se construyan unas variantes en varias partes de ese trazado actual que permitan acortar sensiblemente los tiempos de viaje. Esos proyectos existen y sus compromisos presupuestarios iniciales figuraron en los Presupuestos Generales del Estado cuando gobernaba el Partido Popular, pero que este Gobierno dejó de priorizar. Con esas actuaciones se reduciría el tiempo de viaje entre esas ciudades en unos 25 minutos, lo que sumado a los tiempos del viaje de la nueva línea de alta velocidad entre Ourense y Madrid, haría competitivo con el coche y el avión los desplazamientos en tren para los lucenses.

Mientras esas mejoras no se acometan de manera decidida no podremos disponer de unos tiempos de viajes razonables entre Lugo y la capital de España, o dicho con las palabras de la Secretaria de Estado, no «rascaremos minutos» a nuestros viajes.

Pero si ello es de importancia, no lo es menos que se nos niegue una y otra vez la posibilidad de contar con más trenes y mejores horarios para poder conectar en Ourense con el amplio abanico de opciones ya disponibles, y todo con la disculpa del viejo argumento de que no hay demanda de plazas. Pongan esos servicios en marcha y verán como en pocas semanas se cubren esas plazas.

Mientras los que hoy nos gobiernan y tienen en sus manos la capacidad de decidir sobre estas cuestiones concentren sus esfuerzos en «rascar unos minutos» en nuestros viajes, poco podremos avanzar.

Sigo pensando que el ferrocarril es el medio de transporte con más futuro y si a Lugo no se le dota de las infraestructuras ferroviarias necesarias, volverá a quedar apeado de sus opciones de progreso. Una vez más.

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