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Paro y política

CAYO LARA, exlíder de Izquierda Unida, se apunta en las listas del paro. Es, lo ha dicho él, su personal "puerta giratoria", esa puerta que a otros lleva a consejos de administración o los devuelve a sus puestos vitalicios en la alta administración del Estado. Con 64 años, Cayo Lara lleva 29 dedicado en exclusiva a la política. Ha sido su profesión. Surge la vieja pregunta: ¿Es positiva la profesionalización en la política? Es un debate no resuelto. Esos ‘profesionales’ que tienen la dependencia económica del partido, de quien los coloca en la lista o los sitúa en un cargo, son útiles para el aparato de poder. Si es cuestionable el ir y venir del ejercicio de la judicatura a la política, por ejemplo, también lo es el ejercicio político como único sustento o única salida profesional. ¿Qué margen de criterio propio o de compromiso real con el electorado puede existir en esos casos cuando choca con el aparato del partido? ¿Dejamos el ejercicio de la política solo para quien cuenta con medios económicos o ejerce una profesión? Es de ejemplaridad ética el caso de Cayo Lara, exigible a izquierda y derecha. ¿Es justo acabar en la cola del paro después de 29 años dedicado a la política, al servicio público?

Responsabilidad

Es una frivolidad irresponsable, aunque interesada, y una falta de respeto al sistema democrático poner en circulación y alimentar el bulo de que en España en las últimas elecciones hubo un pucherazo. Y no se explica más. Está por las famosas redes y está en las tradicionales cartas a los periódicos. En lo que tiene de finalidad desestabilizadora y de desprecio a las reglas de la democracia no debería resultar gratuito propagar este infundio. Da también idea de hasta dónde están dispuestos a llegar algunos, cuando la realidad no coincide con sus deseos. No es nada nuevo en la historia pero comportamientos de este tipo siempre, aquí y en cualquier país, formaron parte de escenarios políticos no deseables. Por eso precisamente no pueden ignorarse.

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