Sábado. 22.09.2018 |
El tiempo
Sábado. 22.09.2018
El tiempo

El PP repite error

LA MOCIÓN de censura se le atraganta al PP. Si nos atenemos a las expresiones del portavoz, Rafael Hernando -"fraude infame"- o del coordinador general, Fernando Martínez Maíllo, habría que decir que le afecta de forma peligrosa o asfixiante. ¿Cómo se puede pedir un debate sobre el estado de la nación a un gobierno en las mismas horas en que prometían sus cargos los nuevos ministros en La Zarzuela y realizaban de forma civilizada -entrantes y salientes- el traspaso de carteras? Si esa es la línea que marcan de oposición -cuestionar incluso la legitimidad del nuevo Gobierno- volverán a repetir dos errores de bulto, y manual de comunicación, en el pasado: la desinformación que practicó el Gobierno de Aznar ante los atentados del 11-M en Madrid y la posterior no asimilación de los resultados electorales que llevaron al ínclito Rodríguez Zapatero a La Moncloa, cuya legitimidad también cuestionaron.

Los primeros responsables fueron los Aznar, Acebes y Zaplana. Alguien debería realizar una llamada a la responsabilidad de estos locuaces portavoces: no se puede cuestionar el funcionamiento de un sistema democrático cuando se cumplen las reglas establecidas. Y, parece que tampoco sea ese el camino para ganar espacio electoral y credibilidad. Si la oposición que se practique frente al Gobierno de Pedro Sánchez va a ser una carrera por parecer el más radical y demoledor, es probable que la preocupación e incerteza que generaba Sánchez con su acceso al poder, que se calmó como muestran los mercados, se traslade ahora hacia la oposición.

El relevo en el PP y la llegada de Núñez Feijóo a Madrid puede convertirse en una urgencia nacional y no de partido. Como escribe el historiador y periodista Tom Burns, "España se convierte en el socio adulto, fiel y responsable de la UE en el flanco mediterráneo". El Gobierno que presenta Sánchez no refleja ese "voto Frankenstein" de separatistas y populistas. Si los mercados se comportan con tranquilidad, la práctica de la oposición no puede seguir en lenguaje apocalíptico.

El PP repite error
Comentarios