lunes. 29.11.2021 |
El tiempo
lunes. 29.11.2021
El tiempo

Lo que quiere Pontón es gobernar

El Benegá no es independentista. No es que haya dejado de serlo, como algunos creen. En puridad no lo fue nunca. Sin embargo, sí lo es una parte considerable de sus afiliados y lo son las organizaciones a las que están vinculados, empezando por la Upegá, un partido que se autodefine como “comunista patriótico” y partidario de la “liberación nacional” de Galicia. La actual cúpula del Bloque, con Ana Pontón a la cabeza, está poniendo todo el empeño en desterrar los prejuicios de quienes siguen creyendo que si algún día son la fuerza mayoritaria tratarán de poner en marcha un “procés” como el catalán encaminado a proclamar la independencia, prejuicios interesadamente alimentados por el PP y el PSOE y a los que contribuyen, hasta hoy, declaraciones oficiales, actos compartidos y pactos electorales con Esquerra Republicana, Bildu y compañía. Esos movimientos tácticos refuerzan la imagen radical, incluso extremista, de una fuerza política que como tal, desde su alumbramiento en Riazor hace cuarenta años, está integrada en las instituciones democráticas con todas las consecuencias.

Tras la asamblea de A Coruña, que por aclamación ratificó a Ana Pontón como lideresa, queda claro que el BNG asume que solo podrá aspirar a gobernar Galicia si es capaz de ensanchar su actual base electoral. Para ello ha de atraer a los sectores de población que sin acabar de sentirse nacionalistas creen que a Galicia le conviene afianzar su identidad, avanzar en su autogobierno y situarse a la altura de Euskadi y Cataluña en cuanto a su capacidad de influir en la política estatal, que es tanto como aspirar a ser de verdad una autonomía de primera, no la primera de las comunidades de segunda. Esa es a grandes rasgos la posición que defiende la reelegida portavoz nacional. Pontón, que no esconde sus convicciones soberanistas, no cree que la mayoría de los gallegos que espera que le voten en 2024, ni siquiera de los más jóvenes, lleguen a ser nunca nacionalistas de convicción. Tampoco son de derechas todos los que dan su confianza, y amplias mayorías, al PP de Feijóo y ahí está.
No va de farol, insisten en su entorno. Tiempo al tiempo. Ana Pontón ve factible que el Bloque llegue a ser la fuerza política mayoritaria al menos en las elecciones autonómicas. Para ello no le basta con seguir ganando apoyos en ámbitos que hoy por hoy no votan nacionalista pero simpatizan con la causa identitaria. También y sobre todo ha de pescar en el caladero galleguista de ideología socialdemócrata que cada día se siente más incomodo con el PSOE gallego por su baile de líderes, su inconsistencia ideológica y sus constantes vaivenes estratégicos. No han de tardar en verse en esa dirección gestos inequívocos del frentismo pontonista, que en paralelo, lanzará sus redes hacia los residuos del rupturismo ante la posibilidad de que se reivente a partir del formato nacional en el que se afana Yolanda Díaz. Porque lo seguro es que algo habrá a la izquierda del Bloque, llámase como se llame la propuesta aún en ciernes.

Para que Ana Pontón se convierta en la primera presidenta de la Xunta no basta con que el Benegá se expanda electoralmente hacia los costados sin perder sus apoyos naturales. Esa es condición necesaria, aunque no suficiente para que el centro derecha sea desalojado de San Caetano. Hace falta además que el PP cometa unos cuantos errores de bulto que agraven el desgaste de los muchos años de gestión y que Vox, o lo que venga en su lugar, le dé un buen bocado a  la actual clientela de Feijóo. La ley electoral hará el resto. Pero tres años son muchos años. Antes de las próximas elecciones gallegas habrá municipales y generales, dos metas volantes previas al esprín final. O dos puertos de montaña, según se mire. Hay carrera. Y puede ser —más bien es lo habitual— que quien viene atacando con brío acabe sufriendo una ‘pájara’ o ese efecto demoledor que en los ciclistas produce perder de vista el sillín del que va por delante. Que por algo el líder es líder y el propio liderazgo es como tener el viento a favor.

Lo que quiere Pontón es gobernar
Comentarios