Opinión

Pabellones sin gente, gente sin pabellones

Me gustaría alquilar un pabellón deportivo público donde poder jugar un partido de fútbol amistoso con amigos u otras personas. ¿Es esto posible en Lugo? La respuesta es negativa. Tanto en internet como en redes sociales encontramos particulares que, solo previo pago, alquilan pabellones. Y si llamamos al Concello solo los alquilan a equipos federados.

Yo, como ciudadano lucense, me pregunto si realmente tengo derecho a tener un espacio público digno donde poder jugar a deportes tan populares como el fútbol, fútbol sala o baloncesto, entre otros. Según el ordenamiento jurídico español, en el artículo 43 del Título I de la Constitución, en referencia a los derechos y deberes fundamentales, el punto tres recoge lo siguiente: «Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio». Por otro lado, en el artículo 148 del Título VIII de la misma Constitución, en referencia a las comunidades autónomas, recoge que es competencia de estas la promoción del deporte y la adecuada utilización del ocio.

Claro que existen espacios donde poder jugar, como la pista roja de baloncesto en Ramón Ferreiro o las canastas de alrededor del Pazo donde juega el Breogán. La verdad es que para baloncesto existen distintos espacios, pero todos ellos al aire libre. (Para Lugo esto podría suponer un problema, ya que suele llover bastante, y más durante el invierno). No les corre tanta suerte a los interesados en jugar partidos amistosos de fútbol. Las posibilidades de encontrar un campo o pabellón gratuito son escasas. Y de encontrarlo, estará descuidado y lleno de maleza, con porterías oxidadas y sin redes, como es el caso del ‘campo de fútbol’ de San Fiz. Otra opción, muy popular entre los más jóvenes, es saltar muros y vallas de colegios públicos para adentrarse en las pistas que estos albergan vacías, arriesgándose a una sanción administrativa o un perjuicio físico por no poder acceder a ellas por el acceso convencional. Para los que pueden tener más recursos depende de abonar, a colegios privados o concertados, el alquier que estos estimen. Otra opción es irse veinte minutos en coche a buscar instalaciones a otros municipios, donde algún encargado conocido, y resalto «conocido», ceda las instalaciones para disputar partidos amistosos. Esta búsqueda puede convertirse en algo muy frustrante. 

En contraste con nuestro municipio, expongo brevemente ejemplos de ciudades gallegas como la de Vigo, en donde el Concello, a través de ‘Vigo, terreo de Xogo’, ofrece instalaciones deportivas a través del registro en una página web oficial, donde puedes consultar los horarios disponibles para alquilar de forma gratuita un espacio público cuando esté libre. Otro ejemplo de esta índole es la ciudad de A Coruña, que ofrece de la misma manera una web para los estudiantes de la UDC.

Al tratar este tema con otros afectados, pudimos concluir que existen muchos equipos para las instalaciones existentes. Pero si miramos la proporción de espacios disponibles con los equipos federados que existen en Vigo, se quedan incluso más cortos que los lucenses, y aun así tienen un sistema de organización mucho más óptimo y eficiente. Y más aún en verano, donde los equipos no entrenan y vemos campos, como el de A Cheda, o pabellones como el de O Palomar, vacíos y sin uso.

A pesar de enviar peticiones para solventar esta carencia, no encontramos un pronunciamiento por parte del Concello. Además, podríamos hablar, sin duda, de un problema social en crecimiento. Podría existir una correlación entre el consumo, cada vez más temprano, de drogas o el uso excesivo de redes sociales y videojuegos con el déficit de oferta pública de espacios e instalaciones destinadas a hacer deporte de forma gratuita. Y esto debería atañer a las políticas sociales.

Son muchas las personas interesadas en encontrar vías fáciles (burocráticamente hablando), gratuitas y públicas para poder ejercer nuestro derecho de acceso al deporte y a las instalaciones municipales cuando estas no están teniendo uso. La dificultad que tenemos los lucenses para practicar deporte en unas condiciones adecuadas se debe a una falta de atención y colaboración por parte de la concejalía de Xuventude e Deporte. 

Los políticos locales y autonómicos deberían hacerse cargo y proveer a la población de más recursos en este ámbito, máxime cuando vivimos en una época en la que las más jóvenes generaciones nacen completamente arraigadas a las nuevas tecnologías y a la cultura del sedentarismo, que, sin entrar en otras consideraciones sociales y de salud que conllevan, para nada suponen un estímulo para practicar deporte.

Comentarios