Opinión

Una subalterna

Eso es precisamente lo que no quiere ser la ferrolana Yolanda Díaz. "Obstruida por el PSOE y silenciada por el PP", como titulaba Abc, la líder de Sumar trata de sacar la cabeza y tener foco mediático. Pero no es fácil. De un tiempo a esta parte ha perdido valoración en las encuestas y relevancia política. Prueba de ello es que en Galicia, su tierra, no logró representación parlamentaria. Su tibieza en el caso Koldo, el hecho de que la gente de Feijóo no le haga apenas preguntas en las sesiones de control —Sánchez es el gran objetivo de los populares— y su total intrascendencia en el tema de la amnistía la convierten casi en una marca blanca socialista. No ha logrado marcar perfil propio, como Podemos en la anterior legislatura. Y eso tiene un alto coste para ella.

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