Opinión

Un caso singular

No es nada común ni fácil de explicar lo de Nicolas Sarzoky: ha sido condenado, está pendiente de algún proceso judicial más y, pese a ello, vende muchos libros y es todo un influencer. Algo esto último en lo que le ayuda su procelosa vida política y sentimental y, por supuesto, su matrimonio con la exmodelo y cantante Carla Bruni. Hasta los que fueron sus rivales le reconocen que siempre va de frente y que dice las cosas claras, sin "lengua de madera". Quizá por ello Macron, el actual presidente francés, acostumbra a llamarlo de vez en cuando para comer juntos y pedirle consejo. Así es Sarko, que estos días pasó por Madrid para presentar Los años de las luchas, otro éxito editorial, y no dudó en felicitar a "madame Ayuso" por su "coraje" y "arrojo".

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