Opinión

Algo intolerable

AUNQUE LOS juristas no logren ponerse de acuerdo si hay o no delito de odio en el público apaleamiento del muñeco de Pedro Sánchez, lo que está claro es que acciones de este tipo incitan a la violencia y resultan intolerables en un país democrático. No es la primera vez que ocurre y no será la última, pues todos nos acordamos de episodios similares con Santiago Abascal, Pablo Iglesias, varios líderes del PP e incluso el Rey como destinatarios del escarnio. De momento lo que hace falta es una condena unánime de todos los partidos, sin matices ni equidistancias. Y a partir de ahí una mayor voluntad para hablar, acordar y tender puentes con los rivales políticos. Lo contrario conduce únicamente a la confrontación, la polarización y a no salir nunca del bucle de las dos Españas.

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