Opinión

Barcelona

Bruce Springsteen, durante su concierto de Barcelona el 30 de abril JMENDEZ
photo_camera Springsteen, durante su concierto en Barcelona el 30 de abril. J. MÉNDEZ
Bailaba con entusiasmo y cierto estilo, sacudiendo las manos de una manera peculiar. Cantaba feliz y se las sabía todas. Le dedicaba un gesto y un rocanroleo a todos los que lo reconocían. Era uno más compartiendo ese milagro colectivo que son los conciertos de Springsteen. Eso que acaban de entender Carmen y Fer y que Vero y yo ya sabíamos. Hoy, como a mí, todavía le dolerán los pies y tendrá fatigados todos los músculos de la cara. La felicidad también deja agujetas. Y, aunque sea un poco paleto fascinarse por ver a un tipo con dos Oscars haciendo lo mismo que yo, permítanme que presuma de haber compartido un milagro con Tom Hanks.