Juan Francisco Navas: "Jugar es como la coca. Si pruebas, puede enganchar"

Junto a César Perales se ha propuesto no dejar nada al azar y destapan en Trampas las estrategias de manipulación de la industria del juego.
José César Perales y Juan Francisco Navas
photo_camera José César Perales y Juan Francisco Navas, autores de 'Trampas'.

Juan Francisco Navas y José César Perales han visto muchas películas y ya pocos finales les sorprenden. Han estudiado el juego y sus consecuencias y advierten de que lo más sensato es no apostar porque la suerte escasea y el riesgo de adicción es alto. Pero si aun así alguien insiste en probar, quieren que lo haga con conocimiento de causa y han escrito Trampas, para destapar las estrategias de manipulación de la industria del juego.

Abordan la problemática del juego desde el cine. Como mínimo, suscita curiosidad.
El cine es una escusa para contar los problemas que hay detrás del juego. Hemos escrito muchos artículos sobre el tema en revistas especializadas que solo son accesibles para la comunidad científica. Este libro tiene carácter divulgativo y a través de ejemplos del cine que todo el mundo conoce pretende llegar a mucha gente. Pero mantiene la solidez científica, pues recopila de una forma amena el conocimiento científico que ya hemos mostrado a través de otro tipo de publicaciones.

Su objetivo es advertir de los riesgos del juego al mayor número de personas posible.
El objetivo es darles conocimientos para que no sean manipuladas si desean apostar.

Desvelan las trampas de la industria del juego.
Exacto. Está diseñada para engañar. Hay un montón de cuestiones que potencian la capacidad de generar adicción. El objetivo del libro es que la gente sea consciente de ello antes de decidir si apuesta o no. Por ejemplo, en los juegos de ruleta te presentan números fríos, que han salido menos, y calientes, que han salido más. Esa información induce a error, pretende manipular y hacer creer que hay más probabilidad de que salga un número u otro, cuando no es así. El azar no tiene memoria, no hay más probabilidad de que salga un número que otro. Da igual que acabe de salir o que no haya salido nunca.

Una señal de alarma clara es cuando apuestas para recuperar el dinero perdido

Antes de reconocer que tenemos un problema con el juego pasamos por alto muchas alarmas.
En el libro hay un capítulo específico sobre eso. Hay muchas señales. Si cada vez haces más apuestas y de mayor riesgo, cuando te aburre apostar un euro y empiezas a hacer apuestas más altas, cuando te pones nervioso si no apuestas. Otro signo es usar el juego para manejar emociones, por ejemplo, cuando estás aburrido, en un mal momento... Y una señal de alarma muy clara es cuando no apuestas para ganar dinero, sino para recuperar el que has perdido.

¿Es igual ir a una casa de apuestas que cubrir la Primitiva?
No, el potencial adictivo varía. La lotería es el juego menos adictivo porque desde que la compras hasta que se sortea tienes que esperar. Las máquinas tragaperras están en el extremo contrario, son la apuesta más adictiva. El problema es que los juegos cada vez se diseñan para parecerse más a las tragaperras. Por ejemplo, no es lo mismo jugar al póker con tus amigos tranquilamente que en línea, sin un segundo para reflexionar.

La facilidad que ofrece internet para apostar desde casa eleva los riesgos del juego.
Añade otro nivel de complejidad. Llevas un casino en el móvil, puedes apostar en cualquier momento, desde el anonimato y sin supervisión. Además, recibes publicidad a la carta de ese tipo de negocios, notificaciones que te animan a apostar.

Con internet llevas un casino en el móvil, puedes jugar de forma anónima y sin supervisión

El juego está normalizado. Ir al bingo es incluso un hábito familiar en algunas casas.
No tiene nada de malo en sí mismo si decides apostar 20 o 200 euros. El problema es que genera una actitud positiva hacia los juegos de azar que puede aumentar el riesgo de adicción. Con la lotería ocurre igual. De cada diez personas que prueban, hay un porcentaje que desarrolla una adicción al juego. El problema es que no sabes si te ocurrirá a ti.

Para quien incluso así desee probar, ¿hay algún modo de evitar engancharse?
Imagina que hablamos de cocaína. Si la pruebas, tienes posibilidades de engancharte. Hay que intentar retrasar el contacto con el juego el mayor tiempo posible. Es como fumar, no es igual probar el tabaco con 12 que con 25 años. Cuanto antes, más engancha y más probabilidad hay de que surjan problemas. Cuanto más conocimiento antes de empezar, mejor. Lo que hay que tener claro es que si apuestas y ganas, has tenido suerte, pero no te creas que eres bueno porque no hay modo de desarrollar un método para ganarle al casino. Y cuanto más vas, mas improbable es que tengas suerte.

No hay método.
Es azar. Cuando la gente gana lo cuenta, pero cuando pierde no. Es igual que con la lotería. Sale en las noticias quien tiene el décimo premiado, pero no aparece nadie diciendo que se ha gastado un montón de dinero y no le ha tocado ni la pedrea.

La industria del juego declara altos beneficios en España. Eso indica que la gente pierde

No es fácil ganar dinero jugando.
No porque un negocio no se monta para regalar dinero. Puedes jugar porque te diviertes, porque te resulte entretenido, pero no por ganar dinero porque no es rentable. La industria del juego en España declara beneficios muy altos. Eso significa que la gente pierde.

¿Cuándo debemos considerar que somos adictos?
Cuando se pierde el control, cuando el juego ocupa mucho espacio en tu vida, cuando interfiere en aspectos importantes de desarrollo psicosocial, como el trabajo, las emociones, las relaciones sociales.

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