El pleno rechaza otorgar la confianza al alcalde de Sarria con los diez votos de la oposición

Se abre ahora un plazo de un mes para articular una moción de censura y, si no se presenta, los presupuestos quedarán aprobados
Votación de la cuestión de confianza en el Concello de Sarria
photo_camera Votación de la cuestión de confianza en el Concello de Sarria. VILA

El alcalde de Sarria, el independiente Claudio Garrido, perdió este miércoles la cuestión de confianza que había presentado al pleno, vinculada a la aprobación del presupuesto general para este año, un recurso que se utiliza por primera vez en el Concello sarriano.

Los diez ediles de la oposición (cinco de PP, tres de PSOE y dos de BNG) votaron en contra, frente a los siete posicionamientos a favor del grupo de gobierno de Camiña Sarria. Se abre ahora un período de un mes para articular una moción de censura que a priori se antoja inviable. Si finalizado ese plazo no se presenta un gobierno alternativo, las cuentas para 2024, de 14,5 millones de euros, quedarán aprobadas automáticamente.

El regidor defendió la importancia de contar con presupuestos para el funcionamiento del Concello y pidió a los grupos de la oposición (que en el pleno anterior votaron en contra de las cuentas) su abstención en la cuestión de confianza para "posibilitar el poder aplicar este presupuesto". De lo contrario, recordó que ahora tienen la "opción" de ponerse de acuerdo para una moción de censura.

Sus peticiones no convencieron a ninguno de los tres partidos. La popular Carmen José López aseguró que esta cuestión de confianza demuestra el "fracaso" de cualquier voluntad de negociación por parte del gobierno, al que reclamó un "cambio de rumbo". "Preténdese impoñer un orzamento que ten o rexeitamento de dez concelleiros e graves informes en contra", dijo la portavoz del PP, quien reclamó la retirada de estas cuentas, entre otros aspectos, por "incumprir a normativa".

Para el socialista Benjamín Escontrela, la cuestión de confianza se utiliza en este caso "en fraude de ley" por falta de negociación previa y por "ir en contra de los informes de los técnicos municipales". "El alcalde pretende la aprobación de los presupuestos vía decretazo", afirmó Escontrela, quien ya dejó entrever que no habrá moción de censura debido a la "mayoría heterogénea" de la oposición.

El BNG fue también criticó con la ausencia de consenso. "O normal antes dunha moción de confianza sería tentar a vía do diálogo, pero optaron por non negociar e, francamente, así é moi difícil chegar a acordos", declaró el portavoz nacionalista, Efrén Castro, quien añadió que los escaños de su partido "non son cautivos".

Garrido, por su parte, defendió que los tres grupos fueron invitados a reuniones sobre el presupuesto y que la moción de confianza "no es ninguna aberración democrática ni menosprecio a la legalidad".