O último periódico de Monforte, un semanario dos benedictinos

A última publicación editada na cidade foi O Val de Lemos, que deixou de imprimirse en 1956. Tiña carácter semanal e o obxectivo de levar a todos os recunchos a inquietude polas cousas de Deus e da alma

Portada del primer número de El Valle de Lemos.
photo_camera Portada del primer número de El Valle de Lemos.

El domingo 1 de abril de 1956, con el número 154 en su cabecera, salió a la calle el postrero ejemplar de la hoja interparroquial El Valle de Lemos, editada en Gráficas Pax por los monjes benedictinos de San Vicente do Pino. El primer número había visto la luz el 26 de abril de 1953. Fueron casi tres años de existencia de una publicación que se considera el último periódico impreso en Monforte.

El arranque de esta hoja se anunciaba a mediados de marzo de 1953. Se daba cuenta de su carácter religioso y de que su destino eran todas las parroquias de los ayuntamientos de Bóveda, A Pobra do Brollón, O Saviñao, Sober y Monforte. Su periodicidad seria semanal y pretendía llevar a todos los hogares de la comarca la preocupación “por las cosas del más allá”, al tiempo que se ocuparía de las palpitaciones del vivir diario de todas las feligresías.

El semanario tenía la aprobación y bendición pertinente del entonces obispo de Lugo, Rafael Balanzá, al tiempo que alababa, con efusión, la iniciativa de los monjes de San Vicente. De igual modo, contaba con el beneplácito del abad Mauro de Samos, que confiaba en la publicación dominical para aumentar la devoción a la patrona de Monforte, la virgen de Montserrat, y en que diese frutos en las almas de los parroquianos.

El 21 de dicho mes, coincidiendo con la festividad de San Benito, patrón de las bibliotecas, tuvo lugar la bendición de los talleres tipográficos instalados en el cenobio monfortino. Ofició la ceremonia José Castro Valcarce, dignidad de maestrescuela de la catedral de Tui, en la que participaron los monjes y todos los arciprestes del valle de Lemos.

La maquinaria de impresión, restaurada, era la de los talleres que funcionaron en el vecino monasterio de Samos, incendiado en 1951. Bajo el título de Gráficas Pax se dedicarían en exclusiva a la edición de la hoja clerical, dirigida por fray Toribio Pascual (en la foto).

La intención era llegar a todos los vecinos de las parroquias de Bóveda, A Pobra do Brollón, O Saviñao, Sober y Monforte

El periódico, inicialmente, constaba de cuatro páginas en formato A4. A partir de enero de 1954 el número de planas subió a ocho, pero el tamaño se redujo a la mitad, pasando al formato A2, el cual se mantuvo hasta su final, que, como suele ocurrir en muchas empresas de letra impresa, fue debido a problemas económicos.

La suscripción anual a El Valle de Lemos costaba 12 pesetas, la de bienhechor era de 15 y el número suelto valía 0,25 pesetas. El objetivo esencial del folleto benedictino, según recogía el primer ejemplar, era llevar a todos los rincones de Monforte y del valle de Lemos la inquietud por las cosas de Dios y del alma.

Una de las secciones más exitosas de la publicación fue la titulada Chiquilín. A manera de cuento, en viñetas, narraba la historia de las penurias que le acontecían a un niño pobre. Otro apartado singular de la hoja fue el denominado Peladillas. En el que se contaban las andanzas de un chico “bribonzuelo de carne y hueso”, tal como se dice en el semanario.

Fray Toribio Pascual era el director del semanario, que inicialmente constaba de cuatro páginas

Toribio Pascual Díez, director del dominical, fue el creador de Peladillas y de su pluma salieron también los libros ‘Los tres grandes pecados’ y ‘La virgen de Montserrat en la vida y en la historia de Monforte y la tierra de Lemos’, impresos por Gráficas Pax, junto con el de ‘Normas de vida cristiana’, de Pedro Álvarez Flórez.

Con esta hoja interparroquial se cerró en 1956, hasta la fecha, la nómina de prensa periódica editada en Monforte, que había iniciado en 1883 El Cabe.

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