Unha promesa criada en Amandi

O vigués con raíces en Sober Álvaro Gómez, de nove anos, é dobre campión de España de bádminton en categoría sub-11

Álvaro Gómez se lanza a por el volante durante un partido. EP
photo_camera Álvaro Gómez se lanza a por el volante durante un partido. EP

Álvaro Gómez es un joven —tanto que solo tiene nueve años— jugador de bádminton vigués, pero con raíces maternas y una gran relación con la capital de Amandi. Sus abuelos y primos residen en Sober, municipio al que acude de forma frecuente con su familia. Concretamente, la casa se encuentra en la parroquia de Lobios.

Álvaro comparte origen con algunos de los vinos más destacados de la Ribeira Sacra. Y el joven jugador también sabe lo que es cosechar éxitos. Hace unos días se proclamó doble campeón de España de bádminton en categoría sub-11. Lo hizo en un torneo disputado en Cartagena compitiendo en dobles con su compañera de equipo Telma Ruso y con Xoel Álvarez. A estas dos medallas de oro hay que sumar una de bronce por individual, conseguida tras caer en una competida semifinal contra el andaluz Pedro Carmona.

Álvaro compite en el Club Escola Rosalía Peixes Vimar de Vigo, con el que acude a entrenarse tres veces a la semana, dos horas y media por sesión. A este tiempo de preparación hay que sumar una jornada en el Centro Galego de Tecnificación de Pontevedra, al que asiste un día.

No es el bádminton el único deporte que practica. Como suelen aconsejar a los niños de su edad, Álvaro da la oportunidad a otras actividades. Por eso hace también natación. Eso sí, tiene muy claro con cuál quedarse en el caso de que le hagan elegir. “Prefiero el bádminton”, afirma, tan rápido y rotundo como devolviendo los golpes de sus rivales en la pista.

La devoción le viene de familia. “Llevo 40 años metido en el mundo del bádminton y su vida ha sido entre raquetas y volantes”, asegura el padre de Álvaro, Suso Gómez.

Sober

Es otra de las grandes pasiones de Álvaro. “Somos bastante asiduos a Lobios, donde escapamos siempre que podemos, cuando no hay competición”, explica Suso, quien afirma que su hijo viaja “encantado” a la Ribeira Sacra. “Está muy unido a su familia de allí y si pudiéramos, iríamos mucho más”, subraya.

Como nieto de vecinos que vivien en un territorio de vinos por excelencia, Álvaro ha hecho ya sus pinitos con la vendimia. “Es un enamorado de Sober”, añade el padre antes de destacar que la temporada que más tiempo pasa la familia por la comarca es en verano, cuando no hay partidos ni obligaciones escolares.

Su deporte

No existe en la Ribeira Sacra una gran tradición de bádminton. Hubo hace años en Taboada un club importante, el Tiburón, que ya no existe. “Sabemos que en la comarca se juega mucho al bádminton en los colegios e institutos, pero más allá de estas etapas, no existe una continuidad”, cuenta Suso Gómez.

En su opinión, es en la zona sur de la provincia de Pontevedra, entre Vigo y Portugal, donde hay más tradición en Galicia. En Lugo, Suso Gómez subraya la existencia de entidades en la capital provincial o en Viveiro. “Solemos hacer promoción en Sober y Monforte”, concluye deseoso de que germine más afición por un deporte en la tierra materna de su hijo.

El club

Suso Gómez valora el trabajo que realiza el club del que forma parte junto a su hijo Álvaro. Según relata, en el Escola Rosaía Peixes Vimar hay unas cien licencias y deportistas con edades comprendidas entre los seis años, más jóvenes incluso que Álvaro, y los 60. “El bádminton es un deporte apto para personas de cualquier edad”, destaca Suso Gómez.

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