Familias de Pantón solicitan más ayuda para niños con necesidades especiales

Los vecinos recogieron firmas para que Educación dote el colegio de un maestro de Audición y Lenguaje después de que le fuese denegado un especialista en Pedagogía Terapéutica
Elizabeth Rivas, con su hijo con necesidades especiales. EP
photo_camera Elizabeth Rivas, con su hijo con necesidades especiales. EP

Las familias de los alumnos del colegio Monte Baliño de Pantón han reunido más de una treintena de firmas que enviarán a la delegación de Educación con el objetivo de que se aumenten los profesionales para atender a los niños con necesidades especiales que hay en el centro.

Esta petición, que han canalizado a través de su representante en el consejo escolar y que tiene el respaldo del Ampa, se refiere en concreto a que se dote el centro de un maestro de Audición y Lenguaje (AL) pero, en realidad, este es un plan B después de que el Servizo Territorial de Inspección Educativa de Lugo le denegase al colegio un especialista en Pedagogía Terapéutica (PT) preferente.

José González es el director del colegio Monte Baliño de Pantón y, preguntado al respecto, explicó que el pasado mes de abril, en plazo y forma, el colegio solicitó a Educación un PT Preferente para uno de sus estudiantes.

"No centro temos un PT xeral para atender os alumnos que o precisan, pero non é suficiente e solicitamos un segundo PT, neste caso preferente para un alumno concreto, que precisa moito reforzo. Con este segundo profesional centrado nese alumnos o PT xeral podería prestar en condicións o servizo que requiren o resto dos rapaces. Doutro xeito, non podemos darlles as todos as horas que precisan", dijo el director. Sin embargo, la administración desestimó la petición.

Elizabeth Rivas es la madre del alumno para el que el colegio pidió el PT Preferente y ella misma envió varios escritos a Educación para reforzar la solicitud del centro.

Esta mujer explica que su hijo tiene una discapacidad reconocida del 65% y un grado de dependencia de nivel tres. Cuenta con dificultades cognitivas y también motrices y está iniciándose en un sistema alternativo de comunicación mediante una tablet dinámica.

El pequeño cierra este año su etapa de educación infantil en la que contaba con siete horas semanales de atención de la PT del centro. Rivas explica que esas horas nunca fueron suficientes pero que la situación empeora ahora que su hijo pasa a educación primaria y las materias son más complejas, así como los objetivos a alcanzar.

"Es un niño que tira mucho, pero necesita alguien a su lado, un apoyo continuo, no solo de siete horas a la semana", añade la madre.

Además, lamenta que Educación haya tomado la decisión sin siquiera valorar el estado del pequeño. "Solo se tuvo en cuenta la documentación que enviamos el centro o yo. El niño está sin evaluar por el Equipo de Orientación Específico de Lugo desde hace tres años", reitera.

LA ELECCIÓN. Rivas apunta que eligieron el colegio Monte Baliño para escolarizar a su hijo porque tiene pocos alumnos (61) y pensaron que ello le facilitaría las cosas a la hora de integrarse y de acceder a recursos. Sin embargo, y pese al compromiso del propio centro, que valoran mucho, la realidad que se encuentran en un situación como la de la pescadilla que se muerde la cola.

"En los centros de mucho alumnos los niños con necesidades especiales son más y los recursos que hay no llegan para todos. Pero resulta que en los centros de pocos alumnos pasa lo mismo porque hay menos niños pero, como son pocos, tampoco se les dan los recursos", argumenta.

La petición de los padres de un AL para el centro podría aliviar un poco la situación actual, pero toda la comunidad educativa del colegio Monte Baliño entiende que es un parche y que el reto es que todos los estudiantes tengan acceso a los recursos que precisan.

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