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"Este marisco está manchado de sangue"

Mariscadores de Raxó y San Telmo animaron a los compradores de la lonxa de Campelo a 'tirar los precios' para castigar la insolidaridad de los compañeros que no secundaron el luto

"Este marisco está manchado de sangue". "Vimos aquí a aplaudir a actitude dos nosos compañeiros, na súa maioría de San Andrés de Lourizán, que decidiron saír a mariscar mentres os medios e os pescadores estaban a buscar a un mariñeiro morto". "Ogallá nunca lles pase isto a e eles, porque eu serei a primeira en baixar á praia a mariscar". "Daba vergoña ver á xente traballando, mentras o mar estaba cheo de patrulleiras a buscar o cadáver. Mesmo lles podía ter aparecido o defunto na area".

Con estas palabras se explicaron en la Lonxa de Campelo unos 40 mariscadores y mariscadoras que se presentaron para acompañar la subasta con un cartel en el que se explicaba el fuerte desencuentro que se registró por la mañana en los bancos marisqueros.

Rotos ante el dolor, y con toda la sección de a flote volcada en la búsqueda del cuerpo de Francisco Castiñeiras, los mariscadores votaron si salir a faenar o no. La Confraría de Raxó estuvo a favor del paro. La mayor parte de las integrantes del de San Telmo de Pontevedra, también. El pósito de San Andrés, sin embargo, decidió aprovechar la oportunidad para trabajar -el día ya estaba fijado en el calendario- en su parte de la ría, al entender que estaban retirados de la zona en donde se produjo la tragedia. Miembros de esta agrupación matizaron el miércoles, ante toda la polémica que la decisión fue libre y que algunos mariscadores de Poio también decidieron no perder el día y faenaron en Lourizán.

El detalle sentó, a pesar de todo, muy mal a los que decidieron no salir. "O día pódese recuperar alegando causa de forza maior, e cos cartos que se gaña nesta xornada non se vai facer rico ninguén".

Por este motivo, los miembros de los dos pósitos que decidieron parar se decidieron a castigar la insolidaridad de sus compañeros que sí lo hicieron animando a los compradores a tirar los precios del género.

En la jornada no se puso en venta ni la tercera parte de la almeja y berberecho que se comercializa normalmente. Así, se reunieron 982,50 kilos de género mientras el día anterior se habían facturado 2.788,50 kilos.

El grupo de trabajadores, custodiado por seis guardias civiles, animó con palmas y gritos a los compradores a no pujar para dejar caer los precios del marisco y se sintió satisfecho con conseguir que, al menos, en dos de los gé- neros en venta -precisamente los más caros-, el precio bajase considerablemente.

Así, el kilo de ameixa fina extra se pagó a 11,30 euros, mientras que el día anterior había alcanzado los 37 euros. La fina tipo A, salió por 19,70, mientras que en la jornada anterior se había pagado a 31,60 euros. La japónica estuvo entre 8,15 y 7,70 euros, mientras que en el día anterior su precio osciló desde los 7,71 y los 9,35. El precio del berberecho se mantuvo e incluso creció con respecto a la jornada anterior, pues como mínimo se pagó a 1,95, cifra por encima del 1,50 mínimo registrado el martes. En términos generales, y según los participantes en la protesta "si se pagou menos, porque quixeron levar máis barata a ameixa extra. En realidade, cada un deles puido perder uns 30 euros por esa caída do prezo".

"NON SÓ PRACERES". Fuentes de la Confraría de Os Praceres matizaron este miércoles que no solo los mariscadores de apie de esta sección habían ido a los arenales. "Algúns dos nosos quixeron seguir o loito e outros de Poio viñeron a mariscar con nós", apuntaron. Las tensiones generadas fueron seguidas de cerca por los dos patrones mayores de Raxó, Iago Tomé y San Telmo, César Rodríguez. Tomé fue claro: "O marisco poden vendelo. Non temos que ir á lonxa, pero haberá tempo de dicirlles o que pensamos porque iso é de porcos".

César Rodríguez consideró que "fue un mal gesto" y lamentó la pérdida de "tres hombres que sabían muchísimo del mar". El patrón explicó que la situación es tensa, pero las tres cofradías deberán seguir ejecutando su plan de explotación conjunto.

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