Urgencias, puerta de entrada del Covid-19

Entradas y triajes separados para la patología respiratoria y no respiratoria, mascarilla para todos los pacientes y sus acompañantes y circuitos diferenciados
Sanitarios de Urgencias del Hula. XESÚS PONTE
photo_camera Sanitarios de Urgencias del Hula. XESÚS PONTE

Las tornas parecen estar cambiando. Hace quince días los casos que entraban por la puerta de patología respiratoria de las Urgencias del Hula eran cada vez más y, en la de patología no respiratoria, las urgencias convencionales, había una llamativa ausencia de pacientes. No se lo explicaba nadie: a dónde habían ido a parar todos esos casos que objetivamente no pueden esperar. Qué pasaba con los ictus, con las apendicitis... dónde se habían metido.

Sin recuperar su ritmo normal, el servicio se va acercando a lo que era. Vuelven los casos que tienen que ir sí o sí y, por otra parte, los casos sospechosos de Covid-19 se han reducido o, al menos estabilizado. Este jueves, pasada la una, un momento en el que no resultaba raro que hace un par de meses hubiera 120 pacientes en el servicio, incluidos los que estaban en observación, había 40.

Dos profesionales atendiendo a un paciente en Urgencias. XESÚS PONTELa media actual de pacientes es de unos 90 o 100 diarios, un número aún muy alejado de los 220 que tiene habitualmente. De estos, entre la docena y la veintena son sospechosos de Covid-19. "Notamos un descenso de los positivos", reconoce el jefe del servicio, Manuel García Novio. Es decir, de los que llegan con síntomas compatibles con una infección por el nuevo virus cada vez en menos casos se confirma y más se debe a otra cosa.

Urgencias cambió los circuitos de flujo de pacientes —por donde estos entran y son atendidos— al principio de la crisis sanitaria y los volvió a afinar hace un par de semanas con el traslado de las Urgencias pediátricas a una serie de boxes hasta entonces sin uso próximos a la zona de Radiología. De todas las urgencias, las de los niños son las que han sufrido una bajada más espectacular: de poder tener hasta cien en un día se ha pasado a días de cinco o seis.

Ahora mismo cuenta, por tanto, con tres entradas claramente diferenciadas: una para los pacientes pediátricos, otra para los adultos con patología respiratoria y otra para la patología no respiratorio. Dentro tienen ventanillas de admisión separadas, salas de triaje separadas e incluso zona de espera para acompañantes separadas. Por supuesto, la zona de atención es diferente y, para ello, Urgencias del Hula se ha beneficiado de unas obras recientes que la dotaron de nuevos boxes fuera del pasillo de las urgencias generales y de la zona de observación. Allí y en la zona de Urgencias pediátricas se examina ahora a los casos sospechosos de Covid-19. Incluye boxes de críticos y todo el material de protección necesario para los sanitarios.

Una sanitaria atendiendo a un paciente en Urgencias. XESÚS PONTEEn el pasillo de urgencias generales se atiende el resto de patología. En observación sí hay pacientes con sospecha de coronavirus. Delante de la puerta de cada box de estos enfermos hay un salvacamas empapado en lejía, para que ni las suelas puedan transportar el virus. A todos los pacientes, acudan por lo que acudan, se les coloca una mascarilla nada más llegar al hospital porque, evidentemente, se han dado casos de pacientes que no tienen síntomas respiratorios y cuya clínica es compatible con el Covid-19, a los que se la hace la prueba y resulta ser positiva. "No podemos arriesgarnos a que contagie al personal. Se les pone mascarilla a todos y también a los acompañantes", explica el doctor García Novio.

Todas esas medidas, la nueva normalidad de Urgencias, se mantendrán en los próximos tiempos. "Ahora toca prepararse para un período de convivencia con el Covid-19, en el que el hospital debe recuperar la actividad pero en el que se seguirán viendo casos de coronavirus", recuerda el director de procesos asistenciales del área sanitaria, Fernando Lamelo.

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