La nave que ardió en Mazoi funciona sin licencia y recibe basura del Concello de Lugo

Las instalaciones tuvieron orden de demolición, fueron subastadas por el Igape y están alquiladas por una empresa para almacenar residuos de varios concellos, como el papel y el cartón de Lugo ► El gobierno local asegura que desconocía que las naves tuvieran actividad y aclara que no tiene relación contractual con esta firma, que es una subcontrata de EcoLugo
Un bombero participa en las labores de control del incendio en Mazoi. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Un bombero participa en las labores de control del incendio en Mazoi. VICTORIA RODRÍGUEZ

La nave que ardió este martes en el núcleo de Mazoi forma parte de unas instalaciones que fueron alquiladas hace aproximadamente un año por la empresa de reciclaje Contemar para usarlas como centro de transferencia de residuos, funcionan sin licencia de actividad y reciben basura procedente de varios concellos, entre ellos el de Lugo. Ambos hechos fueron confirmados por la empresa, mientras que el gobierno local matizó que no tiene relación contractual con Contemar y que no tenía constancia de que hubiera actividad en estas naves y menos que recibieran basura de Lugo.

Contemar es una de las empresas que tiene subcontratadas para la gestión de residuos EcoLugo, la concesionaria del servicio de limpieza y recogida de basura de la ciudad. Se ocupa de dar salida al papel y el cartón del contenedor azul. Ocasionalmente, también se hace cargo de gestionar el reciclaje de otros residuos, como algunos propios del punto limpio.

La empresa utiliza la nave aledaña a la que ardió, porque, tras años sin uso, esta estaba ya en muy mal estado y llena de basura, según explicaron miembros de Contemar y vecinos, quienes aseguran que era usada por algunas personas.

La totalidad de las instalaciones pertenecieron en el pasado a Talleres Anbla, una firma que fabricaba embalajes industriales para PSA Citröen Vigo y casas de madera móviles. A principios de este siglo llegó a tener unos 80 empleados, pero hace tiempo que quebró. 

Las instalaciones fueron construidas sin licencia municipal en suelo rústico. En 2000 fueron ampliadas y los propietarios intentaron legalizarlas, pero no lo lograron. Un año después, la empresa intentó obtener la declaración de interés general por parte de la Xunta, en un nuevo intento de regularización, que tampoco consiguió. Lo intentó otra vez en 2002 con la justificación de que iba a crear un polo industrial para el sector de la automoción. De nuevo su petición cayó en saco roto y la Xunta incoó un expediente de reposición de la legalidad urbanística.

Mientras la empresa pleiteaba, en 2006 se aprobó inicialmente el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal de Lugo, que catalogaba un sector de Mazoi de 74.442 metros cuadrados (dentro del cual se encontraban los terrenos de Anbla) como suelo urbanizable delimitado de uso industrial, pendiente de un plan parcial. Sin embargo, este no se aprobó y la Xunta dictó en 2007 una orden parcial de demolición, que no llegó a ejecutarse.

La peculiar situación urbanística no impidió que las naves acabaran siendo subastadas por el Igape tras el embargo por avales adeudados. Fue en marzo del año pasado y la empresa que se hizo con ellas acabó alquilándoselas a Contemar, que ya tenía una nave en O Ceao.

Fuentes de Contemar confirmaban este miércoles a este periódico, como ya hizo el día antes otro miembro de la empresa, que Contemar inició la actividad sin licencia municipal. Explicaron que llevan aproximadamente un año en gestiones con el Concello para tratar de regularizar la situación y una actividad para la que resulta difícil encontrar espacios idóneos, alega. El de Mazoi lo es, expone Contemar, quien además sostiene que "las administraciones" están al tanto de la actividad que allí lleva a cabo y que esta incluso tiene seguro.

La versión municipal difiere. "Hubo interés en realizar un cambio de actividad en ese lugar. Personal municipal atendió a los interesados de forma presencial sobre este asunto y se les trasladó la dificultad de conseguir esa licencia y se les enumeró una serie de subsanaciones y cambios que deberían realizar para poder obtenerla, sin que tras ese encuentro existiera ninguna comunicación más por parte de los interesados".

Contemar se queja de la burocracia y la demora para obtener permisos de las administraciones, mientras que propietarios de naves en otras partes de Lugo que están en situación similar, fuera de ordenación y por tanto con difícil salida comercial, mostraban ayer su malestar por la supuesta permisividad municipal con Contemar, que el gobierno local niega.

 

Termina la inspección policial

La Policía Nacional informó de que concluyó la recogida de pruebas en la nave incendiada para tratar de dirimir el origen del fuego y si este pudo ser intencionado, como sostienen fuentes de la empresa que la tenía alquilada. 

"Yo no quiero pensar mal, se dieron así las circunstancias y punto, pero no sé el motivo por el que puede prender una nave si no hay nada que lo arranque. Si tuviéramos instalación eléctrica en la nave, pues podría haber sido un cortocircuito, o si ardiese el fin de semana, que había 30 grados, pero el martes no era ni siquiera un día caluroso", explicaba este miércoles un portavoz de Contemar. 

El fuego quedó extinguido el propio martes y los bomberos no vieron necesario dejar retén, pero un miembro de Contemar permaneció en el lugar toda la noche por precaución. Según este, este miércoles por la mañana todavía había rescoldos y la nave fue supervisada de nuevo por los bomberos,  pero como no queda ya nada que arder no apreciaron riesgo.

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