¿Pisos en Paradai? "Cuantas más casas, más vida"

Los vecinos no se oponen a que se levanten edificios en Paradai porque lamentan que el barrio ha perdido la actividad que tuvo y son conscientes de que se necesitan viviendas
Vista de  una zona verde en Paradai   /XESÚS PONTE
photo_camera Vista de una zona verde en Paradai. XESÚS PONTE

Los vecinos de Paradai no se oponen a que se construyan más edificios en el barrio en el caso de que se solucione el problema existente y que se arrastra desde hace dos décadas.

Rosa y Agustín vuelven a su casa, en un edificio alto y populoso de Calzada das Gándaras, con bolsas llenas de un supermercado. Hace tres años que llegaron a vivir al barrio. "Nos parece bien que se levanten más pisos porque daría más vida al barrio. Se necesitan viviendas", comenta esta pareja de mediana edad. Le gusta el sitio. "Subes y en diez minutos estás en el centro".

Lejos de molestarles que se pierdan zonas verdes, señalan que "en diez minutos estás en el campo", con la misma medida de tiempo con la que calculan llegar a la parte más poblada de la ciudad.

El bar A Costa es la parada del encuentro y de las compras urgentes antes de comer. Hay media docena de vecinos sentados en las mesas. Se manifiestan entre la esperanza y la incredulidad.

Una mujer sujeta a su perrilla, que tiene un lazo rosa sobre la frente. Posa la cerveza en la barra para apuntar: "Paréceme xenial se, a maiores da parte privada, fan outra de protección oficial porque a xente necesita ter onde vivir".

Ricardo Locay Aira fue profesor de Biología en institutos durante cuarenta años. Le gusta pasear por Paradai. "Cantas máis casas hai menos espazo útil queda para que o usen os veciños, pero é necesario construír para que haxa onde vivir", que se levanten casas, afirma este docente jubilado.

 "Mis padres llevan cincuenta años en Paradai. Si depende de los políticos no se hará nada, si es una iniciativa privada me lo creo", indica un hombre natural de Paradai que viste una camiseta azul marino. Añade que "este era un barrio obrero porque había empresas, sufrió un declive". Su visión es que las administraciones los tienen "abandonados". "Hace poco estuvieron trabajando por aquí y me pregunté si había elecciones otra vez", relata.

Los primos de José Antonio Lourés viven cerca de él, en el entorno del parque de Paradai. Son de segunda generación. "Acaban de facernos unha rampla que está ben", celebra, auque lamenta que "puxeron tres farolas que nunca alumaron e a xente anda mal cando volve á casa polas noites".

Todos coinciden en que las aceras necesitan una visita urgente de los operarios municipales de obras. "Hai partes das beirarrúas que están levantadas, a xente maior cae", lamenta un cliente del bar A Costa.

Valoran la tranquilidad y la seguridad, pero coinciden en quejarse de la humedad. El trofeo se lo lleva el río Rato. Los residentes protestan porque la humedad se inflitra en los garajes con las crecidas y de la falta de limpieza de la maleza en el cauce. Provoca que haya "cheiros e mosquitos cando  o sol quenta no verán", como señala el antiguo profesor Ricardo Locay.

En el arranque de la Calzada das Gándaras, a unos metros más arriba del A Costa, vive Andrea Blanco. Acaba de llegar de la huerta que tiene detrás de su casa. Ha subido para preparar las lechugas, los tomates y los pimientos que venderá este viernes, día de mercado. Hace cuatro meses que tuvo una fuga en la acera que queda delante de su casa. Los trabajadores municipales la taparon con arena, pero, cuando llueve, la humedad y la arena se le meten bajo la casa. Media hora más tarde, Ricardo decide dónde va a comer. Recomienda bares. "En Paradai cómese moi ben".

Construir o no en la zona

Probablemente el debate de fondo que suscita la polémica surgida después de la denuncia del presidente de la Diputación, José Tomé, es si se debe edificar en el entorno del parque de Paradai, una gran zona verde que es atravesada por el río Rato.

Así lo prevé el plan general de urbanismo vigente desde 2012, aunque en este ya se establece que, precisamente todos esos valores naturales, la ordenación del sector debe hacerse atendiendo a ellos y a la normativa ambiental.

Los terrenos edificables están dentro de un gran sector de suelo que suma 120.909 metros cuadrados y que se extienden desde aproximadamente el frontal del polideportivo de la Avenida Infanta Elena hasta Serra de Meira. De esa superficie, son edificables 67.709 metros cuadrados, con una edificabilidad máxima de 0,56 metros cuadrados por metro cuadrado. El resultado serían en torno a 520 viviendas. Se prevén algo más de 40.000 metros cuadrados para sistemas generales —como calles—, 6.756 para equipamientos y 12.161 metros para espacios libres.

Propuesta

Una de las razones por las que hasta el momento no ha logrado salir adelante el plan parcial es porque en el Concello se consideraba que la propuesta que hacía la Diputación tenía un gran impacto y no armonizaba en el entorno.

Por la necesidad de dejar espacios libres en torno al río y probablemente por interés urbanístico, la edificabilidad se concentraba en dos zonas —cerca de Infanta Elena y cerca de Calzada das Gándaras— y en un primer momento se proponían edificios de ocho plantas.

Se trataría, por lo tanto, de desarrollar una zona que ahora es una especie de transición entre As Gándaras y el centro de la ciudad y en cuyo entorno ahora hay desde viviendas unifamiliares a edificios, algunos de viviendas sociales. Es una zona no muy pujante y donde no abundan los servicios.

Enorme franja de terrenos

La situación que se ha generado tras la denuncia de Tomé sobre la venta de este suelo realizada por la Diputación en 2007 abre varias incógnitas, como la de que en qué situación queda ahora esta zona verde que se consideraba parte del parque de Paradai y hasta hace unos meses era mantenida por la Diputación.

El presidente de la Diputación, José Tomé, explicó esta semana que su gobierno desconocía que el terreno había sido vendido a un particular en 2007, aunque el PP le recordó que la operación contó en su día con el aval del PSOE y los sucesivos gobiernos socialistas vienen trabajando desde hace años con el Concello para tratar de aprobar el plan urbanístico que permita edificar.

Los terrenos, que están situados cerca de Serra de Meira y de Calzada das Gándaras, están inscritos a nombre del comprador, el constructor Julio Pérez, desde julio del año 2007 tanto en el Registro de la Propiedad como en el Catastro. Sería por tanto a él a quien le correspondería mantenerlos en buen estado, no tanto para uso público, que no tendría cabida, como por las obligaciones de conservación de fincas que establece la Lei do Solo. El encargado de velar por este cumplimiento es el Concello.

Otra duda es cómo se van a delimitar esos dos ámbitos privados de la parte pública del parque de Paradai. La Diputación explicó que no se considera que sea necesario adoptar esta medida por el tipo de vegetación natural que tiene, al margen de que esta esté más o menos alta.