La EPS explora la sabiduría popular

El centro universitario lucense celebra el Día de la Tierra con una muestra que explora el soporte vital, e incluso medicinal, de los recursos cercanos
Varios de los niños de Cervantes que investigaron las plantas medicinales estuvieron este miércoles en la Politécnica. SEBAS SENANDE
photo_camera Varios de los niños de Cervantes que investigaron las plantas medicinales estuvieron este miércoles en la Politécnica. SEBAS SENANDE

En el mundo rural hay acumulada mucha sabiduría, recuerda Rosa Romero, directora de la Escola Politécnica Superior de Lugo. Y el centro quiere ayudar a preservar todo ese saber, que incluye el uso medicinal de muchas plantas.

Obedeciendo a ese empeño, el centro abrió las celebraciones del Día de la Tierra presentando una exposición sobre los conocimientos tradicionales y presentó un libro elaborado a partir del trabajo de campo de escolares de Cervantes, que durante la pandemia hicieron un amplio catálogo de las plantas a las que se daban usos curativos en la Montaña.

Hablando con los mayores, los niños, recopilaron las plantas medicinales, los nombres que se les daban, las aplicaciones que tenían y la forma de utilizarlas: en cataplasmas, en infusión...

Esa recogida de datos es valiosa, recuerda Rosa Romero, primero porque hay conocimiento en el mundo rural que podría acabar perdiéndose, para empezar por la pérdida de población en el campos y, para seguir, porque hay un proceso de pérdida de biodiversidad.

Así que conocer puede servir para preservar plantas valiosas. El trabajo de los escolares, apunta Romero, es un punto de partida muy interesante, es una pista para la ciencia y permitirá seguir explorando si esas plantas son también conocidas en otros lugares y, a posteriori, incluso comprobar los compuestos activos que contienen.

Las plantas se usaban tradicionalmente en las zonas rurales para aplacar enfermedades comunes y las secuelas de accidentes, así que era frecuente su empleo para problemas digestivos, para curar heridas, para tratar golpes..., explica Romero. Pero eso no impide que sus principios activos no sean muy interesantes ni que, incluso, puedan tener beneficios para la salud más amplios.

De hecho, recuerda Romero, ese trabajo local enlaza con un interés que tiene hoy interés mundial, ya que es global el objetivo de preservar la biodiversidad e investigar el uso farmacéutico de plantas usadas por las culturas tradicionales como curativas.

Y cada proyecto abre nuevas puertas. Cuenta Romero que los niños de Cervantes han recogido el uso de plantas ya muy conocidas, como la árnica, pero también de otras que no lo son tanto. Los pequeños documentaron incluso algún liquen interesante, relata.

En la apertura del programa del Día de la Tierra, la EPS también inauguró este miércoles la muestra El inventario español de los conocimientos tradicionales relativos a la biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica.

Esa muestra, que estará abierta al público interesado y también a colegios, se ha complementado en el centro universitario lucense, para darle más amplitud completándola con un enfoque gallego.

En su conjunto, la exposición final supone toda una recopilación de saberes tradicionales y es una prueba de cómo el conocimiento de la tierra y de los recursos más cercanos sostenía la vida antes de que llegara la revolución industrial y se globalizaran productos y mercados. De la tierra salía todo, desde los materiales para hacer cestos a los necesarios para hacer instrumentos musicales y juguetes, recuerda Rosa Romero.

Comentarios