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Conciertos entre rejas

Mad Martin Trío, frente a la cárcel de Bonxe. ANDREA VERDÚ
Mad Martin Trío, frente a la cárcel de Bonxe. ANDREA VERDÚ

En Bonxe y Monterroso volverán a sonar, del 25 al 27 de este mes, el country y el rock gracias 'Armonía 2', que llevará esta música a las cárceles. Un proyecto que salió de la cabeza de Andrea Verdú, cantante de blues, educadora social y máster en Gestión Cultural

La casualidad quiso que Andrea Verdú Morant, la vocalista de la banda de soul Andhrea and The Black Cats, llegase a la cárcel de Monterroso y se convirtiese, con el paso del tiempo, en promotora de un proyecto cultural innovador, "Armonía 2", que va ya este año por su segunda edición y que logró un objetivo hasta hace poco tiempo impensable: llevar la música en vivo a las cárceles.

El bagaje formativo de Andrea fue determinante a la hora de ponerse manos a la obra con este proyecto, que tiene tan cautivados a los músicos como a los internos. Esta joven se adentró en el mundo de las prisiones hace tres años a raíz de una convocatoria hecha por la USC y la asociación lucense Aliad para realizar proyectos culturales en el centro penitenciario de Monterroso. Andrea concurrió con dos ideas: una, de reciclaje, que fue rechazada, y otra, para formar un coro, que fue finalmente aceptada.

"Me ofrecí como voluntaria para dar clases de canto con la intención de hacer un coro con internos de la prisión de Monterroso. Lo único que me pagaban era el desplazamiento, pero personalmente mereció mucho la pena. Fueron cinco meses, de marzo a agosto y solo dos horas a la semana, pero el recuerdo fue maravilloso", explica Andrea Verdú.

"En Pereiro de Aguiar, actuó el grupo A Compañía do Ruído; en Teixeiro, la Bakin Blues Band; en Bonxe, el Mad Martin Trío; en Monterroso, Los Vagos de Lalín, y en A Lama, Gold & Colt"

El periodo de voluntariado concluyó y Andrea se quedó con ganas de volver a la cárcel y volver a hacer algo relacionado con la música. "Mi experiencia con ellos fue tan buena, pese a lo dura que es la vida en prisión, que pensé: ¿por qué no ofrecerle esta misma oportunidad de hacer música a otras bandas y a otros centros?", cuenta. Y ahí surgió el germen de "Armonía 2", un proyecto cultural que consiste en organizar conciertos de músicos profesionales dentro de prisión.

Andrea comenzó a contactar con músicos y bandas y Aliad le echó una mano como mediadora con las direcciones de las cinco cárceles gallegas. De esta manera, se fue gestando la primera edición de "Armonía 2", celebrada el año pasado entre el 25 y el 29 de septiembre.

"En Pereiro de Aguiar, actuó el grupo A Compañía do Ruído; en Teixeiro, la Bakin Blues Band; en Bonxe, el Mad Martin Trío; en Monterroso, Los Vagos de Lalín, y en A Lama, Gold & Colt", añade.

Este año el proyecto va por su segunda edición, que se celebrará en las cárceles de Bonxe, Monterroso y Pereiro de Aguiar. Como el año pasado, los músicos actuarán gratuitamente y solo serán recompensados por las prisiones en los gastos de desplazamiento. Vivir la experiencia de llevar su música a los internos cuya vida transcurre entre rejas será la mayor recompensa personal que recibirán.

"La reacción de los internos es fantástica. Ellos están encantados con que vayamos. Al principio, están cohibidos pero luego, poco a poco, se van soltando. Incluso, en una ocasión, ¡me pidieron si les podría llevar a Rosendo! Un interno controlaba el equipo de sonido y los demás aplaudían cada canción desde el corazón, eran aplausos sinceros que se agradecen mucho desde el escenario", cuenta Andrea.

"Esa gente está ahí porque, en algún momento de su vida, cometieron un error"

CONEXIÓN. "Armonía 2" cumplió su objetivo, que era mostrar que el resto de la sociedad pueden adentrarse en este tipo de centros a través de la música.

"Esa gente está ahí porque, en algún momento de su vida, cometieron un error. Por eso, montarles en prisión cualquier tipo de acto cultural como es, en este caso, un concierto les llega al alma y les gusta", indica Andrea.

La conexión entre internos y músicos es inmediata. "Ellos lo disfrutan porque tocan en un entorno muy diferente al que están acostumbrados y es una manera de descubrir y llevar su música a otros sitios", dice Andrea Verdú.

Hasta ahora, hay once propuestas diferentes para llevar este año su música a las cárceles de Bonxe, Monterroso y Pereiro de Aguiar. La mayoría de las bandas son de rock and roll, música country y blues. La idea es no repetir estilo en la misma cárcel que el año pasado. Por ejemplo, si en 2017 hubo rock and roll en Monterroso, este año habrá soul.

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