Cambios en el Concello de Lugo: Alvarellos refuerza medio rural y el área social

La alcaldesa lleva a cabo ajustes en la parte socialista del gobierno tras la incorporación de Ángeles Novo, que sustituyó a Lara Méndez. Quiere dedicación plena de la portavoz del gobierno a las parroquias y le da el parque móvil
GOBIERNO
photo_camera La alcaldesa, con los concejales socialistas, salvo Miguel Fernández, ausente por un acto institucional. EP

La alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, acaba de acometer una reestructuración del área socialista del gobierno local, como consecuencia de la marcha de la exregidora Lara Méndez y de la entrada de Ángeles Novo. El objetivo es doble: reforzar el trabajo en el área social, con dos personas dedicadas a ella, y en el ámbito rural, con plena dedicación de su actual responsable, Ana González Abelleira.

González es la concejala del gobierno más veterana —entró con José López Orozco en 2011— y en la reestructuración que se produjo en enero, cuando Alvarellos pasó a ser alcaldesa, ya vio incrementadas sus responsabilidades. Fue nombrada portavoz de la parte socialista del gobierno y le fue encomendada el área de Cohesión Social e Territorial. Uno de los objetivos de Alvarellos es, según explicaba entonces, buscar una mayor equidad en la prestación de servicios en la zona urbana y en las parroquias. Y, con ese fin, ahora libera a González de las áreas sociales de las que se ocupaba, que pasan a depender de Novo y de Olga López Racamonde. 

Con 30 años, Novo pasa a ser la integrante más joven del gobierno, tendrá dedicación parcial al Concello —es la única— y llevará Muller, Igualdade e Inclusión, una concejalía de nueva creación. De ella dependerán la Casa da Muller, las políticas de conciliación, como el programa Aprende Xogando, y la promoción de la igualdad y la diversidad en todos los ámbitos, como la inmigración y la colectividad LGTBIQ+.

La concejalía de Novo dependerá del área de Cohesión Social e Territorial, que seguirá dirigiendo González como teniente de alcaldesa y miembro de la junta de gobierno. De ella también seguirá pendiendo la concejalía de Benestar Social e Maiores, a cuyo frente está Olga López Racamonde, que verá incrementadas sus competencias.

López Racamonde compatibiliza la gestión municipal con la docencia en la Escola de Enfermería y de ella dependen servicios como la emergencia social y el Fogar do Transeúnte, además de la atención a mayores. Ahora asumirá también la gestión y la dinamización de los centros sociales de la ciudad, así como la relación con el tejido asociativo de la ciudad.

Con esta redistribución de las responsabilidades y el trabajo en el ámbito social, Alvarellos busca mejorar la operatividad interna y la eficacia en la prestación de los servicios. Agrupa la mayoría de las políticas sociales en torno a la figura de López Racamonde, que tiene experiencia en este ámbito, y, a la vez, eso permite dedicación total de González a la amplísima zona rural del municipio. Esta cuenta con 54 parroquias, con multitud de núcleos de población repartidos a lo largo de más 300 kilómetros cuadrados.

Alvarellos quiere reforzar la atención a esta parte del municipio, donde residen cerca de 8.000 vecinos y donde el PSOE ha ido perdiendo apoyo electoral. Para eso, otro de los cambios que se derivan de la reestructuración llevada a cabo ahora, es que todo el parque móvil del Concello, que incluye maquinaria y el resto de vehículos, pasa a depender de la concejala de zona rural. Hasta ahora pertenecía al área de Xestión Integral de Recursos Internos, a cuyo frente está Pablo Permuy.

Permuy fue otro de los concejales que ganó peso en el gobierno con la entrada de Alvarellos. Ascendió a teniente de alcaldesa y pasó a formar parte de la junta de gobierno. De él dependen áreas clave del Concello, como Economía, Persoal y Patrimonio, entre otras. 

Por último, desaparece la concejalía de Relacións Institucionais, que había sido encomendada a Méndez en el breve periodo que ejerció como concejala tras dejar la alcaldía. Esta labor pasa a ser absorbida por Mauricio Repetto, concejal de Dinamización Económica y del que dependen algunos de los fondos europeos.

El resto de concejales socialistas no ven variadas sus competencias. Miguel Fernández, que aspiró a la alcaldía y fue nombrado diputado provincial de Vías e Obras, mantiene el área de medio ambiente. y Jorge Bustos sigue en Deportes y Xuventude.

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