Valencia, una ciudad sobrecogida por un "infierno" que deja nueve muertos

Algunos vecinos relatan la dura experiencia vivida este jueves, cuando en cuestión de minutos se desató un voraz incendio que arrasó por completo dos edificios
Servicios de emergencias rodeando este viernes los esqueletos calcinados de los dos edificios. BIEL ALIÑO (EFE)
photo_camera Servicios de emergencias rodeando este viernes los esqueletos calcinados de los dos edificios. BIEL ALIÑO (EFE)

Valencia es este viernes una ciudad sobrecogida por la tragedia del infernal incendio de un edificio que ha dejado de momento nueve personas fallecidas, en la que el sol radiante no consigue apartar el mal presagio de que la cifra fatídica suba cuando al fin puedan entrar los bomberos.

Las espectaculares imágenes del incendio, que en cuestión de minutos se propagó en la tarde de este jueves sin control en este complejo residencial "vanguardista y singular" según la promotora que los vendió hace 17 años, siguen muy presentes, junto a la incredulidad de que haya podido ocurrir algo así.

El edificio, que se mantiene en pie junto a una rotonda del barrio de Campanar, ha amanecido completamente teñido de negro y sobrevolado por drones, a la espera de que los bomberos puedan acceder a su interior, mientras que se mantiene acordonada la zona y en la mañana de este viernes se ha desmontado el hospital de campaña.

Vecinos de los edificios de los alrededores han explicado que han pasado la noche preocupados por el desarrollo del incendio, que han coincidido en calificar como "un drama" y han explicado que las llamas prendieron muy rápido y que en cuestión de momentos se convirtió "en un infierno".

 

Uno de esos vecinos, Antonio, ha indicado a Efe que su mujer salió al balcón a recoger ropa tendida y vio humo en el edificio cercano, donde enseguida aparecieron las llamas y en cuestión de unos diez minutos se había prendido todo, agravado además por el fuerte viento que soplaba.

Ha relatado que vio a algún vecino del edificio afectado saltar de un balcón a otro, y que siguieron en vilo el rescate por los bomberos de una pareja en un balcón, y ha considerado que, pese a la rapidez de los servicios de emergencias, esto ha sido "un drama".

 

Concha, que vive enfrente, ha señalado a Efe que la parece "increíble" la dimensión del incendio, pues nunca había visto algo así y se asustó por la voracidad de las llamas, que además prendieron muy rápido e hicieron como una especie de chimenea en el centro de este complejo residencial, y cree que algo ha fallado para que esto ocurra.

Se trata de una promoción de 138 viviendas, oficinas y bajos comerciales que cuenta con dos edificios contiguos –uno de catorce alturas y otro de siete– pero es una única comunidad de propietarios, que compartían servicios como por ejemplo una piscina.

Por lo que respecta a las personas que vivían en este edificio hoy convertido en un gran esqueleto negro, 36 han pasado la noche en un hotel y el resto en casas de familiares y amigos, sumidos en el estupor de haberlo perdido todo en cuestión de minutos, pues algunos salieron de casa solo con lo puesto e incluso sin documentación.

La ciudad de Valencia, que se preparaba para vivir este fin de semana el comienzo de las Fallas con actos como la Crida –la invitación a participar en las fiestas– el domingo, ha suspendido todos los actos oficiales y falleros y vive este viernes el primero de los tres días de luto oficial, que la Generalitat Valenciana ha hecho extensivos al resto de la Comunitat Valenciana.

Cronología de la tragedia: todo estalló en un cuarto de hora

La rapidez en la propagación de las llamas fue uno de los factores que más llamaron la atención sobre el devastador incendio. Como prueba de ello, Carlos Estella publicó un hilo de publicaciones en las que fue mostrando en vídeo cómo evolucionó el fuego desde las 17.37 horas, cuando estaba acotado a una vivienda de la quinta planta, hasta las 18.22, cuando el incendio ya afectaba a toda la estructura.