As Clarisas de Belorado teñen aberto un expediente por un criadeiro de cans sen licenza

As monxas desta comunidade en Burgos, que anunciaron recentemente a súa decisión de abandonar a Igrexa católica, non teñen a licenza de núcleo zoológico para criar cans

Imagen compartida por las monjas de Belorado. INSTAGRAM (@tehagoluz)
photo_camera Imagen compartida por las monjas de Belorado. INSTAGRAM (@tehagoluz)

El servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha abierto un expediente a la comunidad de religiosas Clarisas de Belorado, en Burgos, por tener un criadero de perros sin la preceptiva licencia de núcleo zoológico, que exige una serie de medidas para garantizar el bienestar de los animales.

Esta comunidad de religiosas está en el foco mediático desde que hace unos días anunciaron su decisión de abandonar la Iglesia Católica para pasar a estar bajo la tutela y jurisdicción de Pablo de Rojas Sánchez-Franco y su llamada Pía Unión Sancti Pauli Apostoli, que no están en comunión con Roma y cuyo fundador fue excomulgado en 2019.

Según han informado a Efe fuentes del servicio, las religiosas han recibido ya la notificación de la apertura del expediente, que data de abril, aunque el procedimiento no está cerrado y se encuentra en periodo de alegaciones. Una vez finalizado, las monjas podrían enfrentarse a una sanción económica.

Además de no contar con la licencia de núcleo zoológico que depende de la Junta de Castilla y León, las monjas están pendientes de la resolución definitiva de otro permiso preceptivo, en este caso de responsabilidad municipal.

El alcalde de Belorado, Álvaro Eguiluz, está pendiente de resolver una licencia ambiental que ha solicitado la comunidad religiosa porque el técnico municipal emitió un informe contrario, pero la decisión definitiva depende de un segundo informe que están elaborando técnicos del servicio de asesoramiento de la Diputación de Burgos.

La protectora de animales de Burgos, Proambur, ha denunciado esta situación en redes sociales. "Los animales son seres de Dios y ellas debieran ser las primeras en protegerlos", ha señalado el colectivo, que apunta que en las redes sociales de la congregación solo se puede ver a las religiosas con una "selección de razas comerciales". 

Inspección de la Guardia Civil

La Guardia Civil de Burgos ha precisado que en febrero de 2023 se practicó una inspección al convento a raíz de una serie de quejas de vecinos por molestias de ladridos de perros, por la existencia de un criadero en el lugar y por la posible venta de cachorros por internet. 

En la inspección, los agentes comprobaron que el criadero carecía de la titulación de núcleo zoológico. La Guardia Civil ha aclarado que entonces no se observó "absolutamente nada" relacionado con posible maltrato animal o instalaciones indebidas, y ha asegurado que los animales se encontraban "cuidados y bien atendidos".

Comentarios