Sheila Hernández: "A todos nos han tomado alguna vez por estúpidos"

Su historia es la de cualquiera, pero ha tenido la oportunidad de escribirla, en un intento de normalizar los tortazos de la vida
Sheila Hernández, con su libro.
photo_camera Sheila Hernández, con su libro.

Sheila Hernández sufrió las burlas de sus compañeros de clase, lloró por desamor, le flaqueó la autoestima y sintió que la tomaban por gilipollas cuando le ofrecieron su primer sueldo. Males comunes de la humanidad que ella ha puesto por escrito para que quede constancia de que lo raro es que no te pase nada.

¿Qué tiene su vida de especial para que requiera ponerla por escrito?
Nada, con este libro no he descubierto América. Lo que me ha pasado en mi vida puede pasarle a muchas personas, son circunstancias comunes, como enamorarse, formar parte de una familia desestructurada, criarse sin figura paterna o con más de una madre, con tu abuelo, tener dificultades para encontrar trabajo... No descubro nada nuevo, lo único excepcional es que alguien se siente a hablar de sus cicatrices, que se enfrente a sus miedos para poder contar cómo los ha superado.

Lo particular es precisamente que podría ser la vida de cualquiera y que es necesario normalizar esa montaña rusa que es vivir.
Sí. Yo he tenido la oportunidad de contar vivencias que ha tenido mucha gente y lo he hecho pese al miedo. Porque sigo teniendo miedos y creo que son naturales. Hay que tener algo de vértigo, no te puedes tirar de cabeza a todo pensando que va a salir bien. Lo fundamental es aprender a sobrellevar esos miedos y que no te paralicen.

No es raro que la vida no vaya sobre ruedas, es lo más habitual.
Exacto. La vida no es idílica. Todo tiene un yin y un yan, una parte positiva y otra negativa. En la vida hay fracasos y éxitos y de ambos hay que aprender. Y hay que normalizar la tristeza, abrazarla y aceptarla, igual que la felicidad.

Es un libro para millennials, pero no tanto.
No va dirigido únicamente a millennials, sino a cualquier persona, de cualquier edad, que en algún momento de su vida fue tomada por estúpida sin serlo.

Nunca es tarde para hacer lo que quieres, o por lo menos para intentarlo

Le avanzo que lo que viene después de la juventud no es más fácil.
La vida es un camino y lo importante es no dejar de hacer lo que quieres por miedo a fracasar. Con 70 años te puedes enamorar y también puedes sufrir un desengaño amoroso, en todo momento hay que cuidar la salud mental, con 60 años puedes iniciar ese proyecto emprendedor que siempre ha sido tu sueño. Nunca es tarde para hacer lo que quieres, o por lo menos para intentarlo.

Incide en el tema del bulling en la adolescencia.
El capítulo cuatro del libro debería leerse en todos los colegios e institutos. Empieza con una carta en la que recojo testimonios de 850 personas que han sufrido bulling.El rarito, el repelente, el listo, el delgado, el hijo del profesor... a mí me tocó ser la gorda. Creo que nunca se cura. Son heridas sin cicatrizar, pero aprendes a vivir con ellas. Lo importante es tener claro que no debes ser la que te hicieron. Yo no cambiaría nada de mi vida porque eso que he vivido es lo que me ha concienciado para luchar contra esta lacra desde los medios que tengo a mi alcance.

También le falló la autoestima en algún momento. Por lo general, o te sobra o te falta.
Cada día avanzamos en un proceso de crecimiento en el que es fundamental luchar por quererte, por valorarte, sin exceso ni defecto, sin creerse superior ni inferior a nadie.

Dice que tiene muchos yo y que se queda con el de la guerrera.
Soy todas esas cosas que me han ocurrido. Pero en ese momento en el que llego al suelo y creo que ya no me puedo levantar, que no tengo fuerza para seguir, hay algo que nace en mí y me pongo en pie de nuevo. Ese es el yo guerrera del que hablo.

Realmente es el yo que evita que todos muramos en el intento.
Claro. Lo que me ha pasado a mí te ha podido pasar a ti. Lo que cuento no es nada singular. Lo especial no es lo que me pasa, sino que explico cómo lo he vivido yo.

Es natural tener algo de vértigo, pero hay que aprender a sobrellevar los miedos

Es la autora de Es Decir, un diario pensado para quien busca información en las redes sociales.
Hago información a mi manera, en contacto constante con el lector. Es periodismo que abraza la vida. La gente está cansada de noticias negativas y he decidido mostrar cosas bonitas, sin necesidad de que los lectores estén todo el tiempo enfrentados por tener opiniones diferentes. Hago periodismo social, cuento historias comunes.

Es Decir nació como proyecto personal. ¿Sigue escribiendo todo usted sola desde su casa?
Sí, lo hago todo yo y desde mi casa. Mi sueño es tener una redacción y un equipo. Espero que se haga realidad en un año. Pero llevo toda la vida quejándome de los salarios bajos y no quiero crear un equipo a cualquier precio. Cuando tenga oportunidad de generar empleo será empleo digno.

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