"Echamos muchas horas aquí en Navidad, Reyes... y acabar así es una alegría"

El bar Luar, de Viveiro, y el despacho La Bombonería, de As Pontes, reparten sendos 200.000 euros
photo_camera Celebración en el bar Luar de Viveiro. EP

El día de Reyes dejó más regalos de los esperados en Viveiro y As Pontes, donde tocaron dos primeros premios de la Lotería Nacional en el sorteo del Niño. El bar Luar, situado en la vivariense avenida Benito Galcerán, y el despacho pontés La Bombonería, en la Praza do Hospital, vendieron por máquina sendos décimos del 94.974. Y, aunque los responsables de ambos negocios reconocieron que siempre se aspira a repartir más, contagiaban la alegría de vender el premio más ansiado. Y lo hacían bajo el champán.

Cada décimo son 200.000 euros, menos impuestos, por lo que los agraciados cobrarán 168.000 euros. En Viveiro ya se conoce al afortunado; en As Pontes todavía es un secreto, aunque se sospecha de las ventas de los últimos días.

El poseedor del décimo despachado en el bar Luar se acercó a celebrarlo con unos amigos. De origen rumano, tiene una pequeña empresa del sector de la construcción y compartía que destinará el dinero a "tapar furados". Es el primer premio grande que le toca y prometía algún detalle para el bar, sobre todo para la empleada Isabel, que fue quien lo sacó del terminal. De hecho, recordaba que en 2022 "no me tocó el Gordo de Navidad de milagro, por un número, y me lo sacó ella también". Muy tranquilo, le decía al gerente del bar, Jacobo Basanta Labayén, que "aquí también merecías que tocase de una vez, porque llevamos años jugando y no das nada", bromeó.

"Increíble, pero cierto, la pena que solo fuera uno, que no tocase en el número abonado de la casa" para repartir más, comentaba Jacobo, cuyo punto de venta entregó otros premios menores, hace cuatro años vendió dos décimos por la Hispanidad y recientemente entregó 10.000 euros en un Joker de la Primitiva, recordaba este sábado Jacobo, quien junto a su padre Manolo descorchó las botellas de champán para el agraciado.

El restaurante Asturias de Vegadeo vendió otro décimo de máquina del primer premio, desconociéndose por ahora quién es el poseedor.

Además desde las administraciones de Viveiro y Covas indicaban este sábado que vendieron varios números con terminaciones. En la número 1 de Francisco Fernández despacharon las del 66 y 99, mientras que en La Paloma de Rocío Piñón vendieron la del 281, que repartió el bar Mimos de Cantarrana y en ventanilla las 598 y 730, todas con 100 euros al décimo, y la 66 la vendieron los bares A Fonte, Nautae, Curva y Galeón, tienen 40 euros.

Como curiosidad, la administración de Ribadeo vendió el 89.624, que solo varía una cifra del 89.634 en que recayó el segundo premio, vendido en Móstoles. "Tiene un premio de 120 euros que no desprecias, pero te da rabia quedarte a tan poco de un gran premio", reconocía la lotera, Leticia Fernández Quelle.

La administración de Burela también repartió terminaciones con el abonado 59.872 vendido en A Dorna de Burela, O Encontro de San Cibrao o en Xove, que dejó 100 euros al décimo, y el 47.099 tuvo premios de 60 euros al décimo, "aunque se vendió menos porque lo intercambiamos con Cedeira", explicó Pilar Roca. Se pidió mucho el 01.974 al ser el 50 cumpleaños de los nacidos este año y en Burela se vendieron cinco series completas con premios de 220 euros al décimo al coincidir con las tres últimas cifras del primero. El 55.474 también tiene 120 euros por décimo y se vendió en El Camarote en San Cibrao.

En O Valadouro, Henry Geada vendió el 16.074 para O Frenazo. "En premios pequenos, penso que repartín máis que en Nadal", dijo. También en Riotorto tuvieron que consolarse con terminaciones en esta ocasión tras repartir cerca de 11 millones en Navidad con un quinto premio. Y en Lourenzá también vendieron muchos números con terminaciones de tres y cuatro cifras, según Toni Vázquez.

El Niño cae por segunda vez en La Bomonería de As Pontes

Javier Vázquez, Amparo Bocelo, Alba Caneiro, con el rey del roscón, y Adrián Vázquez. C. ARIAS
Javier Vázquez, Amparo Bocelo, Alba Caneiro, con el rey del roscón, y Adrián Vázquez. C. ARIAS

En As Pontes, el Gordo del Niño llega por segunda vez a La Bombonería. En 2021 ya lo dieron. "Parece que repetimos, a ver si se abona aquí y lo damos más veces", dice Adrián Vázquez entre bromas. Sabe por experiencia que "la suerte atrae a la suerte" y los premios, a más clientes. "Tiene una repercusión y la gente se motiva en venir", apunta el responsable de un negocio que repartió un millón de euros con el Euromillón en marzo. "Estamos súper contentos. Echamos muchas horas aquí en Navidad, Reyes... y acabar así te motiva y es una alegría", dice, acompañado de su pareja, Alba Caneiro, y sus padres. El día antes, y entre las bromas con el roscón, llevaron el rey al despacho para que les diese suerte. Y el talismán funcionó.

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