Todo Portomarín homenajeó al que fue su párroco durante más de 60 años

La villa acogió una misa y una comida con 220 personas en reconocimiento a Antonio López
Autoridades y vecinos con el sacerdote homenajeado, Antonio López, que aparece a la izquierda del obispo Alfonso Carrasco. XESÚS PONTE
photo_camera Autoridades y vecinos con el sacerdote homenajeado, Antonio López, que aparece a la izquierda del obispo Alfonso Carrasco. XESÚS PONTE

"Fue una fiesta no tanto para mí, sino para el pueblo. Al fin y al cabo pasamos muchos años juntos. La parroquia es una gran familia". El cura Antonio López recibía este sábado el homenaje de los que han sido sus feligreses durante más de 60 años. 

Todo Portomarín se sumaba al reconocimiento tributado a este sacerdote, que ofició su última misa el pasado mes de febrero. La corporación municipal aprovechó el acto para entregarle el título de Hijo Adoptivo, que fue aprobado en un pleno.

El primer acto del homenaje fue una misa celebrada en la iglesia parroquial de San Xoán, que fue oficiada por el obispo de la diócesis, monseñor Carrasco Rouco, y en la que también participó el sucesor de Antonio López, Francisco Moreiras.

El cura homenajeado recibió en este oficio la primera de las sorpresas en su sentida despedida. Actuó la Coral de Sarria. Esta agrupación vocal, que es asidua a las fiestas patronales de Portomarín desde hace más de tres décadas, quiso  también estar al lado del apreciado sacerdote.

Asistentes a la misa oficiada en la iglesia de San Juan. XESÚS PONTE
Asistentes a la misa oficiada en la iglesia de San Juan. XESÚS PONTE

Después de la misa se celebró una comida en el Parador de Portomarín, a la que asistieron unas 220 personas. En la sobremesa le entregaron el título de Hijo Adoptivo de esta villa. Antonio López, que tuvo palabras de agradecimiento a su familia por estar siempre a su lado y a sus feligreses, también fue agasajado con una placa conmemorativa en recuerdo de los servicios prestados durante más de 60 años y con una cruz del Santo Cristo, el patrón de Portomarín.

El alcalde de esta localidad lucense, Pablo Rivas, destacó, por una parte, que Antonio López es "unha persoa moi querida por nós" y, por otra parte, que fue un homenaje "moi familiar" al que acudió "moita xente".

Además de monseñor Carrasco Rouco y Pablo Rivas, a este reconocimiento asistieron el senador y exalcalde de Portomarín, Juan Serrano; el deán de la catedral de Lugo, Mario Vázquez, y el que también fuera regidor de esta localidad Eloy Rodríguez.

Antonio López, que cumplirá 90 años el próximo mes de octubre, es natural de otra villa jacobea, Palas de Rei. Se ordenó sacerdote en 1961 y dos años después ya fue destinado a Portomarín, en donde estuvo al frente de varias parroquias, como en el vecino municipio de Paradela

"Ahora disfrutaré de mi retiro, le dedicaré más tiempo a la familia y a mí mismo", afirmaba este sacerdote.

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