Friol se queda sin Pantalones

Este semental de raza celta atesoró a lo largo de su vida numerosos premios hasta convertirse en un símbolo por su singularidad genética
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photo_camera Pantalones desfila junto a su propietario en una pasada edición de Friulio. EP

Su extraordinaria calidad genética, con unos de 350 kilogramos de peso, y su carácter dócil convirtieron a Pantalones en todo un símbolo y embajador de Friol en toda Galicia. El animal, un ejemplar de cerdo celta que se crió en la ganadería de Antonio Díaz, en Guldriz, fue indultado en varias ocasiones por su propietario, por lo que nunca fue camino del matadero.

Todo lo contrario, los viajes del animal a lo largo de toda la geografía gallega e incluso Asturias siempre tuvieron más que ver por sus cualidades para las competiciones de manejo. Una especialidad en la que, gracias a su rapidez para completar los difíciles circuitos, logró atesorar numerosos y prestigiosos premios, alguno de ellos a nivel nacional, por lo que acabó por convertirse en uno de los ejemplares más mediáticos de los de su especie.

La presencia de Pantalones en diferentes ferias y exposiciones era también algo habitual. En varias ocasiones participó en el desfile de ganado de la fiestas de San Froilán y también se convirtió en un incondicional del Friulio, donde desfiló en varias ocasiones  acompañado por su propietario, al que lo unía una relación similar al de una mascota.

Con ocho años de vida, la salud del animal había empeorado mucho en los últimos meses. Ahora sus restos fueron donados al Rof Codina para su investigación.

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