La banca nacional resiste al peor escenario de los test de estrés europeos

BFA-Bankia es el grupo más solvente, mientras que en el lado opuesto, con una ratio de capital más ajustada, figura el Banco Popular
El consejero delegado de Bankia, José Sevilla
photo_camera El consejero delegado de Bankia, José Sevilla

Los seis grandes bancos españoles -Banco Santander, BBVA, CriteriaCaixa, BFA-Bankia, Sabadell y Banco Popular- resisten holgadamente al peor de los escenarios planteado en los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés),  pues son capaces de mantener a finales de 2018 un nivel de capital de máxima calidad CET 1 de al menos el 5,5 %, el mínimo que exige el mercado.

BFA-Bankia, con una ratio del 9,6%, es el grupo español más solvente, mientras que en el lado opuesto, con una ratio de capital más ajustada, figura el Banco Popular, según los datos publicados este viernes por la EBA.

Detrás de Bankia se sitúan el Banco Santader y el BBVA, ambos con un 8,2%. A continuación figura el Banco Sabadell, con un 8%, en tanto que el Banco Popular -sin tener en cuenta la ampliación de capital llevada a cabo este año- se queda con un 6,6%.

En los test de estrés a los que se han sometido 51 entidades de 15 países de la UE, no hay aprobados ni suspensos, aunque sí suficiente información para que el mercado y los analistas conozcan las fortalezas y debilidades de las distintas entidades.

Las pruebas de la EBA consisten en medir la capacidad de resistencia de la banca a un escenario base en el que la economía no dé grandes sorpresas y otro estresado, realmente el más interesante, para medir su capacidad de resistir futuras turbulencias económicas.

Los seis grandes bancos españoles han tenido que hacer frente a un hipotético escenario en el que el PIB avanza este año un 0,6%, entra en recesión en 2017 con una caída del 0,8% y apenas crece en 2018; tres ejercicios en los que el paro sería superior al 21%.

En el conjunto de la Unión Europea, lo que incluye a países claves para la banca española como Polonia o el Reino Unido, se ha previsto una contracción del 1,2% este año y del 1,3% en 2017; en 2018 la economía subiría el 0,7%.

Más duras aún son las condiciones para Latinoamérica o Turquía, lo que afecta especialmente a Santander y BBVA, puesto que el primero ha tenido que aguantar un escenario en el que la economía de Brasil se hunde un 5,9% en 2016 y un 0,4% en 2017, antes de crecer un 2,8% en 2018.

BBVA, por su parte, ha resistido una hipótesis en la que el PIB turco se desploma un 4,4% en 2016, aunque crecería un 0,9 y un 3,4% en los dos años siguientes, mientras que en México, su principal fuente de ingresos, la economía caería un 0,3% en 2016 y avanzaría un 0,8 y un 2,7% en 2017 y 2018, respectivamente.

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