viernes. 03.04.2020 |
El tiempo
viernes. 03.04.2020
El tiempo

¿Son necesarios los complementos nutricionales?

Complemento de Omega3. PIXABAY
Complemento de Omega3. PIXABAY

Los complementos nutricionales, multivitamínicos… son preparados que contienen macro y/o micronutrientes, es decir: proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y/o minerales.

¿Son necesarios o beneficiosos para nuestra salud? NO, excepto situaciones especiales que así lo requieran por prescripción médica.

Llevando una alimentación equilibrada y saludable, una persona sana no es necesita suplementar la dieta con ningún tipo de complemento nutricional. Y en caso de individuos con patologías se ha de ser muy cauto, ya que ciertos suplementos podrían interaccionar tanto con la patología en sí, como con los medicamentos que esa persona toma y en ningún caso, los suplementos pueden sustituir ningún tratamiento farmacológico. De hecho, es ilegal decir que estos productos evitan o curan enfermedades.

La toma de suplementos es un problema creciente en nuestra sociedad, según la OCU, el 30% de la población española toma algún complemento de calcio, omega 3, magnesio, vitaminas…

Hay que dejar claro que las vitaminas no aportan energía ni vitalidad, y que no todas son inocuas si las tomamos en forma de suplementos vitamínicos. Existen dos tipos de vitaminas, las hidrosolubles, cuyo exceso eliminaremos por orina, sudor y heces, y las liposolubles, cuyo exceso acumularemos en el tejido lipídico y podría producir problemas de toxicidad. Complementos de vitaminas liposolubles como la vitamina A y la E ya se relacionan con problemas graves de visión e incluso aparición de ciertos tipos de cáncer, en ningún caso se puede equiparar al consumo de vitaminas a través de la alimentación ya que mediante los suplementos alcanzamos cantidades de vitaminas a las que sería imposible llegar mediante la ingesta de alimentos. Tampoco es seguro el uso de suplementos de vitaminas hidrosolubles en procesos oncológicos sin recomendación médica del oncólogo, ya que aunque el exceso de estas vitaminas se elimine, se cree que cantidades excesivamente altas pueden tener un papel protector con las células tumorales.

Con una alimentación equilibrada, se cubren todas las necesidades de nuestro organismo. Un exceso de algunos nutrientes, lejos de ser beneficioso, es incluso perjudicial y puede aumentar el riesgo de sufrir ciertas enfermedades o empeorar las ya existentes.

A día de hoy, contamos con suficiente evidencia científica como para afirmar que la toma de este tipo de complementos aumentan el riesgo de enfermedades a largo plazo.

A continuación, haremos un repaso de los suplementos más usados:

  • El magnesio: salvo situaciones especiales, no está justificada la toma de suplementación de magnesio. ¿A que le llamamos una situación especial? Pues, por ejemplo, a un paciente que haya sufrido la extirpación de parte del intestino, que tenga malabsorción intestinal o que sufra alcoholismo. El magnesio es esencial para la salud ósea, para la contracción muscular y por tanto del corazón, juega un papel importante en el sistema inmunitario… pero… ¿quiere decir esto que si tomo un suplemento de magnesio mejoraré mi salud? Rotundamente NO. El uso indiscriminado de suplementos de magnesio puede producir diarreas (y, por ende, provocar la aparición de malabsorción intestinal), parálisis en los músculos esqueléticos, depresión respiratoria… en el caso de pacientes renales pueden provocar problemas graves que provoquen la muerte.

  • El calcio: el calcio es fundamental para la salud ósea, la contracción muscular y por lo tanto del corazón y es necesario para la coagulación sanguínea. Además de en los lácteos, el calcio se encuentra en las almendras, en las sardinas, en legumbres como los garbanzos, en las anchoas, espinacas… Por si todavía quedan dudas, es totalmente viable conseguir los requerimientos mínimos de calcio sin ingerir lácteos. El calcio está muy ligado con la vitamina D, ya que ésta es esencial para su absorción. La vitamina D se obtiene principalmente por exposición solar y tan solo está presente en alimentos como los pescados azules, los lácteos enteros, vísceras y la yema del huevo. La suplementación de calcio innecesaria puede producir cálculos renales, fallo renal, palpitaciones, hipertensión arterial…

  • Omega 3: contamos con suficiente evidencia científica como para afirmar que el omega 3 en capsulas no protege frente a enfermedades cardiovasculares y que no se puede equiparar en ningún caso, al contenido en los alimentos (como en el pescado azul). El nutriente de forma aislada no tiene el mismo efecto en la salud que el contenido en los alimentos, ya que en la protección frente a las enfermedades cardiovasculares también entra el consumo de verduras, frutas, legumbres… y el no consumir carnes rojas, embutidos, ultraprocesados… que además de contener grasas poco deseadas también son productos muy ricos en sal, el consumo de pescado azul y frutos secos (que son principalmente los alimentos que contienen omega 3) quita espacio al consumo de carne roja, embutidos… al igual que el consumo de frutas, verduras y legumbres, que contienen altas cantidades de fibra, y de antioxidantes, un factor protector frente a eventos cardiovasculares.

  • Yodo: el yodo es fundamental para el funcionamiento de la glándula tiroides, de la cual depende en gran medida en funcionamiento de nuestro organismo, la deficiencia de yodo puede producir graves problemas de salud, pero un exceso, también. La cantidad de yodo necesaria dependerá tanto de la edad como de la etapa de la vida en la que se encuentre una persona (embarazo, lactancia…) y en ningún caso ha de suplementarse sin recomendación médica ya que además de los problemas de salud que puede producir un exceso de yodo, también interacciona con ciertos medicamentos. El yodo en cantidades excesivas puede provocar toxicidad y producir ardor en la boca, garganta y estómago, náuseas, vómitos, diarreas… En pacientes con hipotiroidismo no es aconsejable la suplementación con yodo, ya que con la medicación y la alimentación es suficiente para aportar los niveles adecuados de yodo, disminuir el consumo de alimentos ricos en compuestos bociógenos (que interaccionan con la asimilación del yodo) y que la glándula funcione correctamente.

Los complementos en ningún caso son una alternativa a la alimentación saludable.

¿Son necesarios los complementos nutricionales?
Comentarios