viernes. 10.07.2020 |
El tiempo
viernes. 10.07.2020
El tiempo

El cortesano, su hermana y una esclava

Alonso Matp, citado en ocasiones como Alonso Mateo, ocupó varios cargos en las Cortes de Felipe III y Felipe IV. Siendo portero de cámara de Felipe III, en 1609, mató a su hermana, que se llamaba María, clavándole un cuchillo en la cabeza. Él adoraba a su hermana, según parece, y en ningún momento se le hubiera ocurrido hacerle el menor daño.

Sin nombreEl suceso ocurrió de la manera más absurda. Alonso Mato tenía una esclava, también llamada María. Un buen día, por algún motivo que no refieren las crónicas, la hermana de Alonso riñó a la esclava y la golpeó. Alonso estaba en ese momento comiendo, no se sabe qué porque tampoco lo cuentan, pero dada la posición que ocupaba en la Corte, suponemos que algún manjar de ricos. La hermana entró con la esclava en el comedor y transmitió a Alonso sus quejas. Requerida la esclava a explicarse, recibió otra bronca, esta vez de Alonso. La esclava María se puso brava y dijo entre gritos y sollozos que aceptaba broncas de Alonso, que a fin de cuentas era su amo, pero que la hermana de Alonso no tenía derecho a reñirle ni a golpearla.

Alonso se enfadó mucho. Tanto, que cogió el cuchillo con el que estaba comiendo y se lo arrojó a la esclava. Ella debía tener buenos reflejos o un animoso instinto de supervivencia, por lo que se agachó y el cuchillo fue a parar a la cabeza de María, la hermana de Alonso, a la que le atravesó el cráneo provocando su muerte instantánea.

La justicia actuó de oficio, se tomaron las pertinentes declaraciones, se recogieron las pruebas y se practicaron las diligencias habituales, todo ello mientras Alonso Mato seguía en libertad. Cuando el caso quedó visto para sentencia y antes de que el juez resolviera sobre su inocencia o culpabilidad, llegó una cédula de indulto real. Según dice el mismo Felipe III, «Por cuanto por parte de vos, Alonso Mato, nuestro portero de Cámara, nos ha sido hecha relación que un día del mes de septiembre de este año, doña María Mato de Brasas, vuestra hermana, riñó a María de Andrada, vuestra esclava, y puso manos en ella y bla, bla, bla». En la cédula de indulto es elpropio rey quien detalla el suceso. Por supuesto, del intento de asesinato de la esclava María nada se dice, salvo que ella se agachó para esquivar el cuchillo, pero imagino que no habrá tenido un buen final. El juicio fue por la muerte de su hermana. El hecho de que ésta se produjese mientras el acusado intentaba asesinar a una esclava carecía de toda importancia. Personalmente, creo que los hechos se produjeron de otra manera, pues parece ésta una muerte demasiado rocambolesca para ser verdad, pero eso da igual. Es la versión que Alonso Mato contó al rey y el rey la dio por buena. En el indulto también se aclara que los padres del asesino y de su hermana no lo culpaban de nada, así que todo quedó en un susto.

De Alonso Mato, cuyo apellido, bien pensado, le venía como anillo al dedo, que era gallego y poeta, se dice que componía unos sonetos aceptables. Fue ascendiendo en la Corte hasta llegar a ballestero real ya con Felipe IV reinando. Esos cargos eran más honoríficos que otra cosa y servían para justificar que los cortesanos se pasaran el día vagueando bajo la excusa de que tenían un trabajo.

En 1922 pudo protagonizar otro crimen, según el historiador Emilio González López (Los políticos gallegos en la Corte de España). Había un conde que también escribía poemas y que al parecer no caía nada bien al rey, así que mandó que lo asesinaran. Se trataba de Juan de Tassis y Peralta, conde de Villamediana. Nunca hubo acusado ni juicio por aquel crimen, pero todos los rumores apuntaban a Felipe IV como instigador y a Alonso Mato como ejecutor.

Tampoco he encontrado demasiada noticia de lo que hizo durante los 13 años transcurridos entre uno y otro crimen. Es de creer que el hombre se dedicó a lo de siempre, o sea a no hacer nada más que algún que otro soneto. Parece ser que el hombre sólo destacó por matar a su hermana y como sospechoso del asesinato del conde de Villamediana.

El cortesano, su hermana y una esclava