Blog | Galicia histérica

La emperatriz azteca que montó un linaje gallego

ESTA DE HOY es una historia complicada, pero vamos a intentar contarla de manera sencilla, para comprobar que al final todo coincide. Cuando Hernán Cortés conquistó el Imperio azteca, y aunque él ya estaba casado, pidió matrimonio a Isabel de Moctezuma, hija del antepenúltimo emperador azteca. Moctezuma Xocoyotzin era el emperador cuando Hernán Cortés emprendió la conquista de México. Luego pasaron muchas cosas que no caben en esta página, pero que desembocaron en la derrota de los aztecas tras una lucha monumental. El caso es que Cortés pidió matrimonio a la hija de Moctezuma y lo hizo de manera formal, en presencia de un sacerdote.

Ilustración para el blog de Rodrigo Cota. MX

Bueno, yo qué sé. No sé si vamos hacia atrás o palante, Cortés, que era descendiente de gallegos y por tanto gallego como su primo Pizarro, por muy extremeño que los creamos como a todos los extremeños que eran gallegos ocupando tierra conquistada, se vino de vuelta a Castilla y recibió el título de virrey. Entre pitos y flautas, Cortés volvió a México con el nuevo título y más empoderado que una feminista de nuestros tiempos. Y llegaba casado con una señora castellana. Sucedió que Isabel de Moctezuma mientras tanto, había dado a luz a un hijo de Cortés, diseñado antes de que el conquistador genocida tomara camino de España para reclamar las medallas que creía merecer y que le fueron entregadas. Isabel de Moctezuma no solo era hija de un emperador. También era viuda de otros dos, los últimos emperadores aztecas, Cuitláhuac y Cuauhtémoc. No era asunto menor. No era la descendiente de los líderes de una tribu; era la emperatriz de un imperio que superaba a los castellanos en población, en cultura, en conocimiento, en casi todo salvo en tecnología militar. También es verdad que practicaban el canibalismo y eso no está bien. Para ellos, los aztecas, tampoco estaba bien que los cristianos les obligaran a comerse la carne y a beberse la sangre de Cristo, pero esa es otra cuestión, que a lo que venimos es a hablar de la relación del apellido Moctezuma con los gallegos Andrade y Saavedra. La relación actual entre México y España se podría entender rápidamente si el mandatario mexicano, López Obrador, explicara el devenir vital de la pobre Isabel de Moctezuma. Nació como princesa y fue dos veces emperatriz. No creo que exista otro caso comparable en la Historia. Y Hernán Cortés le prometió ser vicerreina. Pero Cortés incumplió su promesa y ella, que luego tuvo un puñado de hijos e hijas, todas gallegas, solo repudió a la hija que tuvo de Hernán Cortés cuando lo vio venir de vuelta casado con otra esposa. A la primera, por cierto, la mató, luego tuvo relaciones con la pobre Malinche, una esclava a la que el melenudo de Mecano le dedicó un musical que fracasó estrepitosamente más que nada porque el compositor es un pinfl oi de esos que creen que la Malinche era una heroína española cuando no era más que una esclava.

A ver, centrémonos. Isabel de Moctezuma rehízo su vida y reconoció a los churumbeles que tuvo con dos gallegos, que fueron Pedro Gallego de Andrade y Juan Cano de Saavedra. Uno y otro eran naturales de Extremadura pero galllegos de pura cepa, pues como un servidor, que nació en México pero que es gallego secesionista.

Pongamos una cosa en claro: para la realeza castellana, los linajes aztecas eran igualmente valiosos como los gallegos y luego los leoneses y los castellanos. Los aragoneses no pintaban nada, es lo que hay. Cortés escribía cartas a Carlos I y en todo momento adjudicaba sus conquistas al reino de Castilla. El caso es que la conquista de un imperio tan potente como el azteca convertía a los miembros de la realeza conquistada en nobles castellanos. Es raro, ya, pero así fue.

Isabel de Moctezuma era perfectamente conocedora de cómo funcionaba la nobleza castellana, como lo era de su posición. Era princesa y emperatriz por triplicado. El actual conde de Moctezuma desciende de esta hija de Moctezuma y de Pedro Gallego de Andrade. Lo que venimos usted y yo a resaltar es que la heredera del Imperio Azteca, la emperatriz, se deshizo de la hija que tuvo con Hernán Cortés para fundar un linaje gallego de pura cepa con un Andrade, y que cuando enviudó de este señor, matrimonió con un Saavedra, otro gallego nacido en Extremadura, pero tan gallego como la familia Andrade y como una zamburiña.

Hablamos del primer gran entronque entre la nobleza Azteca y la castellana, que resulta ser gallega, porque la aristocracia mexicana aprendió con rapidez dónde estaban los linajes de los conquistadores y siempre les salía Galiza como cuna de la nobleza conquistadora. Isabel de Moctezuma, hija de un emperador azteca y viuda de otros dos, creó su propio linaje con un Andrade y un Saavedra, dos apellidos gallegos a la altura de una emperatriz que era reconocida como tal en Castilla a pesar de que Cortés mató o hizo matar a su padre y a sus dos primeros maridos. Su descendencia fue idolatrada en Castilla y lo es hoy en el Estado español, no por Cortés, sino por los otros gallegos con los que se casó.

Comentarios