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Redactor de El Progreso en A Mariña y director de La Comarca del Eo. Me ocupo de la sección semanal Recto verso.

Todo a media luz

Gran iniciativa del Concello de Viveiro en favor del comercio local

DE LAS iniciativas más importantes que vi en los últimos años, la más trascendente de todas me parece, de lejos, la que el miércoles hizo el comercio de Viveiro simulando un cierre en la zona céntrica de la ciudad para tratar de conseguir dos objetivos complicados: que la gente se parase y que, encima, se parase a pensar. ¿El qué? Pues qué sería de ellos mismos sin el comercio local.

Es un tema viejo en el que lo que más rabia da es que todos conocemos la respuesta de antemano: los pueblos se deterioran hasta un punto en el que son malos de ver porque se vuelven feos y absurdos. Una especie de zonas marginales. No sé cómo será en Viveiro, pero tengo un recuerdo muy nítido de años complicados en el casco antiguo de Ribadeo. Comenzaron a superarse con la hostelería en algunas zonas concretas. Eso fue antes del boom de la construcción que, en una pequeña parte, le afectó al casco histórico e hizo que alguna gente se liase la manta a la cabeza y rehabilitase algunas casas. Luego llegó esa iniciativa del gobierno  municipal de obligar, como mínimo, a adecentar las propiedades más deterioradas y, desde luego, el plan de la Xunta de Galicia y el Gobierno estatal de ayudas a la rehabilitación.

Un poco entre todos la cosa fue mejorando, pero sigue en el aire lo que plantearon el miércoles en Viveiro: ¿Qué pasa como nos cierren los comercios de por aquí? Porque tenemos que tener muy claro que no va a venir Amancio Ortega y diferentes bancos a comprar bajos en los que plantar sus negociados para salvarnos la cara. Eso no va a pasar.

Así que es un problema que vamos a tener que solucionar nosotros solos. Y lo que más rabia da es que no es tan complicado: basta un poco de implicación. Pero el ser humano no es una especie con un especial sentimiento de solidaridad colectiva. Muchas veces porque ni siquiera somos capaces de visualizarla. Por eso preferimos ahorrar siete euros en algo que vale 45 y pedirlo a Amazon que comprarlo en la tienda de fulanito. 

Es verdad que es más barato, pero una red bien organizada de solidaridad con el prójimo simplemente haría que todo eso se fuese igualando. Pero como queda dicho anteriormente eso, simplemente, no va a pasar. En este punto hay que hacer un inciso para contarlo todo. También hay veces en que los dependientes no ayudan. Creo no equivocarme en absoluto si digo que cada persona que lea esto podría contar como mínimo un caso en el que prácticamente le obligaron a irse a comprar a otra parte.

Eso también hay que tenerlo en cuenta, pero la realidad es mucho más compleja. Dicho todo eso de la falta de solidaridad, que es así, también hay que pensar en que esto de internet y las compras online están aquí para quedarse. Que nadie se engañe. No vas a conseguir acabar con Amazon ni con Wanda cuando sea que a los chinos les dé por instalarse también aquí. Porque es imposible. Esto está montado para que sean ellos los que  ganen siempre.

Pero tal vez sea posible competirles en su propio terreno. Eso es algo que por el momen to está por explotar y que habría que ir mirando. Y en esto, la cruda realidad es que estamos completamente a cero. No existe ni una sola plataforma de compras por internet ya no digo de A Mariña, de una localidad, de una asociación de comerciantes. Incluso es complicado encontrar negocios con ventas online en la comarca. Tan pocos son que aquí les hicimos varios reportajes a bastantes de ellos, precisamente porque siguen siendo casos aislados. En eso es en lo que sería importante ir dando pasos y esos organismos supralocales, como la Federación de Comercio, tendrían que aplicarse, buscar alguna solución y algún apoyo, porque estoy completamente seguro de que tiene que haberlos. Si existen programas capaces de mandar a tu hijo a estudiar seis meses a Islandia tiene que existir alguno por Bruselas capaz de ayudar a crear una plataforma de ventas online para pequeñas empresas. 

Tal vez haya que buscar con más cuidado porque generalmente la gente que diseña esas aportaciones no lo hace con total espíritu colaborativo. Siempre me llamó la atención aquel conselleiro que hubo responsable del comercio gallego que venía directamente de Nike. ¿Realmente era el perfil ideal para el comercio de una comunidad como Galicia el directivo de una gigantesca multinacional del tamaño de Nike? ¿Tenía el punto de vista adecuado? Son dudas legítimas. Sobre la iniciativa del miércoles en Viveiro, ninguna: fue perfecta. 

EL GUSTO. San Martiño es muy bonito, pero ahora además está rico

LA CATEDRAL de San Martiño es un templo espectacular, por su emplazamiento y arquitectura. El alcalde de Foz, Javier Castiñeira, puede estar más que orgulloso de este monumento que tiene en su municipio y que, desde el miércoles, se puede además saborear. Literalmente. Esta vez no se trata de un programa informático que te transmite algunas sensaciones que se procesan de algún modo extraño, no. Se trata de una reproducción en chocolate de la basílica que se encargaron de hacer la gente de la pastelería Amarena. Se llevan los beneficios la gente de la Cofradía del Desenclavo. Una suerte.

EL DISGUSTO. Las críticas al alcalde de Ribadeo solo por cumplir la ley

EL ALCALDE de Ribadeo, Fernando Suárez, fue el único de A Mariña que hizo que se cumpliera una normativa de la Xunta para alejar a las masas forestales de las viviendas y tratar de evitar de este modo desgracias tan graves como las vividas el año pasado con los incendios forestales, alguno de ellos por cierto muy cercano a Ribadeo, aunque en tierras asturianas . Él obligó a talar a 50 metros de las casas y, como siempre pasa, hubo gente que pasó. Ahora se le critica mucho, curiosamente por hacer cumplir algo de lo más lógico. Ojalá nunca llegue el momento del "ya os lo advertí".

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