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La 'mistura' de Yolanda Díaz

La gallega estaría sondeando un cóctel político al estilo Age para aglutinar todo el espacio político a la izquierda del PSOE
Yolanda Díaz en una imagen de archivo. DP
Yolanda Díaz en una imagen de archivo. DP

DE UN TIEMPO a esta parte algo se mueve a la izquierda del PSOE, especialmente desde que las vigas de Unidas Podemos empezaron a apolillarse y muchos decepcionados optaron por marcharse en busca de otras siglas bajo las que cobijarse. En el caso de Galicia quedó claro que optaron por llamar a la puerta del BNG para pedir asilo, mientras que en otros territorios sin tradición nacionalista prefirieron el confort que ofrecía el PSOE. Pero todavía son muchos los que creen que a la izquierda de los socialistas queda solar y queda mano de obra suficiente para edificar algo. Un nuevo proyecto político con Yolanda Díaz como arquitecta.

→ La inspiración gallega de Age


Cuando se habla de relanzar el espacio rupturista todas las miradas confluyen en la ferrolana. Saben que el futuro es ella o no será nadie, aunque por el momento la vicepresidenta del Gobierno prefiere guardar silencio sobre sus planes. Tras casi dos décadas dedicada a la política aprendió la importancia de reducir el flujo de información a su núcleo más próximo. Cada vez que le preguntan, como esta misma semana, se limita a decir lo mismo: que trabaja en un proyecto de país y no piensa ahora en candidaturas a Moncloa ni a nada. Sin embargo, en una entrevista el día 3 en Radio Euskadi sí deslizó lo que puede ser una pista: "Vengo de hacer cosas muy bonitas en Galicia. Hay una palabra que me gusta mucho que es ‘mistura’, mezcla. Cuando nos mezclamos, nos ‘misturamos’, podemos hacer cosas muy grandes, a pesar de que no tengamos que pensar igual". Díaz se refería a la experiencia de Age, primero, y las mareas, después. El cóctel político que con Beiras a la cabeza fusionó nacionalismo y federalismo y que revolucionó la política gallega en 2012. La fórmula incluso se reajustó en 2016 con En Marea, donde además de partidos cobraron especial protagonismo las plataformas y movimientos ciudadanos ajenos a la rigidez de los aparatos políticos. Aquella fórmula ya fue la que inspiró el nacimiento de Podemos, tras el papel de Pablo Iglesias como asesor de Age en la campaña. Y quizás ahora vuelva a ser la base de esa ‘mistura’ que planifica Díaz.

→ La complejidad de exportar el modelo


Pero exportar el modelo Age al conjunto del país no es ni mucho menos tarea fácil. Para empezar por el contexto, ya que el momento social no es el mismo que en plena recesión económica. Además, tanto Age como las distintas mareas acabaron como acabaron, incapaces de gestionar su éxito y decepcionando a unas bases que les dieron la espalda en las urnas, por lo que a nadie le resultará sencillo vender dos veces el mismo experimento. Tampoco tiene Díaz una plataforma sólida desde la que lanzar un proyecto de estas características. Dejó de militar en Izquierda Unida en 2019 y no se afilió a Podemos pese a que Iglesias la señaló como sucesora natural y que para buena parte de la parroquia morada ella es la referencia. Le queda su militancia en el Partido Comunista (PCE), que es más simbólica que efectiva a la hora de levantar un proyecto político.

Así que ni siquiera para Yolanda Díaz, la política de moda en España y la integrante del Gobierno mejor valorada por los españoles (CIS), será fácil cimentar y darle la solidez suficiente a una ‘mistura’ de siglas y movimientos como la que se plantea, ya que se necesita un edificio muy grande para poder meter a tanta gente. E incluso se puede encontrar el problema de que algunos, como Iñigo Errejón, prefieran seguir en su casa a tener compartir habitación.

→ El PSOE tiene mucho que decir


Tampoco hay que olvidar otro factor: el papel determinante del PSOE. Y es que mientras Beiras capitaneó Age gracias a su carisma y a la trayectoria política de toda una vida, Yolanda Díaz es un referente político por su destacado papel en el Gobierno central, un puesto que puede ser efímero. Si el PSOE detectase una amenaza electoral a su izquierda a través de la ferrolana podría retirarla de los focos. O incluso podría optar por otra estrategia que para muchos es la que acabará materializándose: ofrecerle a Yolanda Díaz una oferta de integración en el PSOE irresistible. Al fin y al cabo, no deja de ser también una ‘mistura’.

El paralelismo entre Díaz y Pontón, dos referencias políticas 


SI HAY DOS referentes políticas hoy en Galicia son sin duda Yolanda Díaz y Ana Pontón, ya que Calviño no ejerce como tal y a Ana Pastor le toca cubrir la travesía del desierto en la oposición. Políticamente Díaz y Pontón, que se sentaron juntas durante tres años en el Parlamento, son muy diferentes, pero hoy en día comparten algo: un liderazgo amenazado por las tutelas. La reaparición mediática de Pablo Iglesias puede complicarle los planes a Díaz, igual que algún sector de la UPG reacio a cierta apertura del BNG puede dificultar el exitoso camino emprendido por Pontón. Curiosamente cuando ambas demostraron su sobrada capacidad para liderar proyectos.

Oriana Méndez, al mando de la FPG

EL ESPACIO rupturista no solo se mueve a nivel nacional sino que también lo hace en clave gallega. La Frente Popular Galega (FPG) celebró su IX Congreso en el que salió elegida como nueva secretaria general Oriana Méndez (Vigo, 1984), concejala de la Marea en Vigo. La poetista, hija de un histórico del partido y del nacionalismo gallego como Xosé Luis Méndez Ferrín, que goza de una presidencia simbólica de la FPG, asume así el reto de reconducir un espacio que por el momento sigue integrado dentro de Anova. Precisamente la FPG se enfrentó a un momento delicado este año cuando se desató un pulso interno entre aquellos que querían abandonar Anova y tomar otros caminos y los que apostaban por seguir en la línea de la colaboración y el frente común de partidos. Ahora, la FPG tendrá que participar activamente en la reformulación de la Anova de Beiras, Antón Sánchez y Martiño Noriega, un partido que sigue pendiente de definir su futuro pero al que el tiempo —y las elecciones— también se le echa encima.

Continúa el desfile de gallegos por Ferraz

LOS MOVIMIENTOS en el PSdeG de cara al congreso autonómico de final de año continúan sin descanso y buena prueba de ello es que continúa el desfile de cargos y representantes gallegos por Ferraz. Estuvieron en el cuartel general del partido notables del sector oficial de Gonzalo Caballero y también del sector crítico de Formoso y Besteiro. Este afán de ganarse el favor de Ferraz demuestra que, en el fondo, nadie confía en la neutralidad plena de la dirección federal del PSOE en un hipotético proceso de primarias. Lo que ocurre es que justo en este momento no están Pedro Sánchez ni los socialistas de España muy centrados en lo que ocurre en Galicia, porque tienen bastante con lo suyo, tanto a nivel institucional como orgánico. Es más, Ferraz está medio vacío esta temporada de mudanza, tras la salida de Ábalos y mientras se espera la llegada de nuevos referentes. Así que quizás buena parte de lo que hoy hablen los enviados del PSdeG con la dirección del PSOE mañana no sirva para nada.

La 'mistura' de Yolanda Díaz
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