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Licenciada en Filología, ” freak ” del costumbrismo , y consumidora de “pelis” de amor . Me encontré con el personaje de Marta Está Harta ya hace años y hemos llegado hasta este blog como contadoras de historias.

Ahora como madre cuaretañera de una adolescente del SXXI.

De fiestas de Fin de Año, adolescentes, madres nerviosas y Policía

Fiesta de Fin de Año
Fiesta de Fin de Año

Hace una semana que El Progreso informaba de la preocupación de padres de adolescentes lucenses por las macrofiestas que se están organizando en la ciudad para celebrar la Noche Vieja y a las que al parecer tenían acceso menores.

En el periódico los organizadores de las fiestas aseguraban que no habría alcohol para menores, que estaba todo controlado. Mientras ellos tranquilizaban a los padres, en mi casa, en un ir y venir de adolescentes enloquecidas con la idea de salir en Fin de Año y poder pasearse con tacones imposibles y uñas postizas, escuchaba como ellas aseguraban todo lo contrario con frases del tipo "no os preocupéis que la barra libre esta asegurada para todos", decía una mientras las otras asentían con la cabeza.

 Yo como madre exagerada y preocupada tomé la decisión más exagerada: el Chivatazo.

El Chivatazo consistía en informar a las Fuerzas del Estado sobre el plan que urdían los menores de edad para esa fiesta de Fin de Año. La finalidad era por supuesto el cumplir con la ley con mi responsabilidad como madre y como no fastidiar un poquito a la adolescente. En primer lugar llamé a la Policía Nacional, que después de escuchar mi relato con atención y educación me derivó a la Policía Local. Ésta me informó de algo que yo ya tenía muy claro: 1º) Que si los menores se habían propuesto beber, beberían dentro o fuera de la discoteca, y  2º) Que si estaba tan preocupada lo mejor que podía hacer era no dejar salir a mi hija, a lo que le contesté que tenía toda la razón pero que viniera él a decírselo. Después amablemente el policía local me informó que estos temas los llevaba la Policía Autonómica. 

Así que llamé a la Policía Autonómica, que fueron los que mejor me entendieron, me imagino que es porque ellos son los que se dedican a estos temas del Botellón en el Parque. Me dijeron que con los datos que les había dado tomarían las medidas adecuadas. Yo que veo muchas series policíacas me imaginaba a un montón de agentes impidiendo la entrada a menores en la dichosa fiesta, así que después de dejar a mi hija en la puerta de la discoteca me quedé en el coche espiando, pero no apareció el despliegue policial que me imaginaba, y la menor entró eso sí con una pulsera de no alcohol y, según me contó, la fiesta fue una estafa porque no tuvo acceso a la barra libre de alcohol. 

Aunque como madre con un pasado me sé todos los trucos y sé que mi hija iba a la fiesta con amigas mayores de edad, que tenían pulsera de alcohol y que hubo a alcohol para todos fijo. Pero me consuelo pensando que en esas fiestas donde el aforo es de 1,500 personas lo de la barra libre es una "utopía". Gracias si se consigue llegar a la barra 3 veces en toda la noche y que te atiendan las tres veces y que no se te caiga la copa entre el mogollón y entonces otra vez a la quinta fila de la dichosa barra libre.

De fiestas de Fin de Año, adolescentes, madres nerviosas y Policía
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