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Licenciada en Filología, ” freak ” del costumbrismo , y consumidora de “pelis” de amor . Me encontré con el personaje de Marta Está Harta ya hace años y hemos llegado hasta este blog como contadoras de historias.

Ahora como madre cuaretañera de una adolescente del SXXI.

Exámenes de septiembre

EL OTRO día mi hija me preguntó, muy seria, si yo creía que tenía posibilidades de aprobar “alguna” si se ponía a estudiar duro estos exámenes finales. La verdad es que me sorprendió la pregunta y sobre todo el tono de seriedad y responsabilidad, en los 9 meses de curso nunca la había visto tan seria y centrada. Si soy sincera ni en los últimos 9 meses de curso, ni en los últimos 3 años de su vida.
 
La pregunta me dejó algo descolocada, por no decir muy descolocada, de una forma natural e instintiva me salió decirle que por supuesto que si se ponía en serio y demostraba a los profes que se había preparado las materias entonces aprobaría, que hay que luchar hasta el final y que hay grandes profesionales y grandes carreras gracias a esa última oportunidad de septiembre pero no sé yo si sus profesores pensarán lo mismo. Y es que ahora el mensaje que se les transmite es el de “septiembre, ¿para qué?”. A día de hoy o se repite, o se pasa de curso con lo que se tiene suspenso, pero la idea de intentarlo hasta el final ya no es una opción. ¡Total los niños no van a hacer nada en verano!, te dicen los tutores.
 
Y de nuevo vuelvo a chocar, como Don Quijote con los molinos, con un sistema educativo en el que me siento una extraterrestre.  Entonces, ¿qué  hacemos si los niños suspenden cuatro, cinco, o las que sean; les dejamos repetir, les decimos que tiren la toalla? y lo que me parece más sangrante; ¿les damos un verano estupendo para que descansen del curso tan estresante que han pasado dedicándose a no hacer nada?.
 
Si, es verdad que si llevas todo el curso haciendo el mono las posibilidades de aprobar en los finales se reducen considerablemente, pero ¿ y nuestra obligación como adultos de transmitir a los adolescentes el espíritu de superación y trabajo hasta el final?
 
“Septiembre ¿para que?”, pues de toda la vida septiembre siempre fue el mes para salvar el curso aquellos que durante los 9 meses anteriores no se esforzaron lo suficiente. Septiembre supone el poder realizar un último esfuerzo para arreglar las cosas. Y septiembre por supuesto supone un castigo y es que si llevas 9 meses liándola ahora vas a estar 3 estudiando y así poder pasar de curso.

Y no olvidarnos lo importante que es enseñar a los jóvenes el valor de saber rectificar y corregir sus errores.
 
Yo creo que los cursos se han diseñado para ser aprobados y todo es cuestión de trabajo y disciplina y si no se consigue en 9 meses pues bienvenido sea septiembre. Así que animo a todos los padres que tendrán que ir a septiembre a que  animen a sus hijos a intentarlo, y si con el ánimo no llega pues habrá que dar un poquito de caña.

Exámenes de septiembre
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