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Cuando lo ajeno arrastra

Título: London Spy.
Creador: Tom Rob Smith.
Reparto: Ben Whishaw,Jim Broadbent, Charlotte Rampling.
Cadena: BBC.
Calificación: ●●●○○

NO TE tiene atrapado, pero te tiene, de un modo u otro, lo cual significa ya mucho. London Spy es una serie británica que fluctúa entre el idealismo, el romanticismo, el intimismo y el misterio, combinación que no deja de ser extraña, por inusual, y que, al mismo tiempo abre unas puertas de lo más interesantes. Detrás de ellas hay intentos de romper con estereotipos y marcar nuevas vías de expresión y desarrollo narrativo. No todo está cuadrado perfectamente en esa trama clásica, pero sí es loable la búsqueda. La idea parte de un conflicto que viene de antiguo: un ser humano obligado por las circunstancias a actuar de manera diferente, puede que contraria, a su comportamiento habitual. Un hombre inocente arrastrado por una corriente de generoso caudal. Ni puede volver atrás ni puede avanzar al ritmo que desearía. Solamente le está permitido continuar. La voluntad y el deseo devienen compañeros, cuando menos, problemáticos. Por una parte, hay un anhelo de resolución, que tiene que ver con lo íntimo; por otra parte se va creando una telaraña de interconexiones que ponen en cuestión la propia existencia y la de los otros. Uno, normalmente, se piensa a sí mismo cuando se ve reflejado en algo que no tiene por qué ser afín, más bien, al contrario, la atención comienza a despertarse en el momento en que lo extraño se apodera del entorno. Si lo que es ajeno nos rodea, ese choque nos desvela. Todo depende pues de la hondura humana con la que contamos en el instante en que la colisión se produce.

En London Spy tiene lugar esa colisión y el tratamiento del personaje principal es lo que da la medida de la serie. O, al menos, lo que la distingue del resto de series de espías e intrigas varias. Ha de ser así. Un buen desarrollo del protagonista marca la diferencia entre una simple trama de acción y otra en la que todo se vuelve complejo y va tocando puntos comunes, universales, humanos. La sola acción entretiene, el laberinto interior de cualquier persona, crea puntos de conexión.

Son exclusivamente cinco capítulos basados, sobre todo, en el contraste. Entre ese nuevo mundo, ese desconocimiento de las reglas que facilitan su funcionamiento, y el propio espacio, a años luz de aquel. La atmósfera corresponde a la característica de serie negra, donde la luz entra, a duras penas, por algún sórdido ventanuco de almacén. Sin embargo, y a pesar de la oscuridad general, el rasgo más destacable es la contraposición de espacios interiores, que ayudan a definir caracteres y establecer diferencias. La rigidez y la frialdad de un personaje no solamente se aprecia en su falta de expresión, sino también en su modo de vivir y de relacionarse con lo que le rodea. Así, la ausencia de muebles, la pulcritud de los espacios, la meticulosidad con que los objetos son colocados en lugares pensados para cada uno, el orden absoluto, determinan una personalidad. La ausencia es un vacío cargado hasta los topes de significación. De esta presentación metafórica de los personajes en su ambiente se deducen trazos de su historia. Es la vida que habla por uno, se quiera o no.

Poco a poco, entonces, y partiendo de estos simbolismos, el protagonista se encuentra a un tiempo seducido y encadenado, en una encrucijada que ha de resolver inexorablemente porque no es posible contemplar ninguna otra opción.

La verdad va saliendo y las ausencias van cobrando significado a medida que avanza la narración, de manera que el puzzle se completa con algunos giros más forzados que otros, pero -digámoslo así- con suficiente dignidad. Mucho más que tantas otras cosas.

El gran poder de la mente


QUÉ PROGRAMA. Desafío mental. En Discovery Max. Lo que se puede hacer con eso, ni les cuento. El mago y mentalista (sic), Jorge Luengo te adivina lo que tienes en la cabeza o cosas que, si no dices, pues claro, no se tienen por qué saber. Por ejemplo, te presentas allí y llevas en la cartera un billete de veinte, va el mentalista y lo descubre. Las infinitas posibilidades de este hombre todavía no las ha captado ni él mismo. De momento se saca un programa de tele. Pero...

Cuando lo ajeno arrastra
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