sábado. 21.05.2022 |
El tiempo
sábado. 21.05.2022
El tiempo

Raquetazos por un reino

Rafa Nadal, Felipe VI y Carlos Alcaraz, ayer en Madrid. FRANCISCO GÓMEZ (CASA REAL)
Rafa Nadal, Felipe VI y Carlos Alcaraz, ayer en Madrid. FRANCISCO GÓMEZ (CASA REAL)
Alguien gritó desde la grada «¡Viva el Rey!» y Carlos Alcaraz, que se disponía a sacar, supuso que se referían a Rafa Nadal, su rival al otro lado de la red, que lleva ocupando el trono en este país desde hace casi 20 años. No se recuerda en España un monarca más querido, pero el tiempo pasa para todos y ayer se empezó a escribir el final de una época de estabilidad como pocas han existido. Fue en Madrid, en la capital, y con la aristocracia como testigo desde sus palcos a pie de pista, con sus cabezas tapadas por sombreros que no dejaban pasar el sol que castiga los campos. Alcaraz se anotó el primer set con su musculatura emergente y su pelazo ante un Nadal que se dejaba la vida en cada golpe. El destino parecía escrito, pero sucedió lo impensable, un accidente, una torcedura de tobillo del aspirante en la que el regente no tuvo nada que ver (faltaría más). Alguien se desmayó en la grada y la lucha se detuvo; cuando regresó, Nadal impuso la mano dura con la que lleva gobernando desde que era un chaval, la izquierda, y ganó el segundo set, pero en el tercero Alcaraz mejoró su puntería y se hizo con el trono para alegría de los carlistas, que los hay, mientras en el palco de honor Felipe VI disfrutaba del espectáculo.

Raquetazos por un reino
Comentarios