miércoles. 27.05.2020 |
El tiempo
miércoles. 27.05.2020
El tiempo

Dejar de aplaudir

Julio Anguita, en 1989. JOSÉ LUIS PÉREZ (EFE)
Julio Anguita, en 1989. JOSÉ LUIS PÉREZ (EFE)
Siempre tuve la sensación de que Julio Anguita vivía en una época equivocada, un tiempo que, por lo menos en el plano político, nunca estaba a su altura. Su honradez, educación e integridad, más allá del color de sus ideas, le situaban cada día que pasaba más en fuera de juego. Recuerdo un mitin en el que mandó a sus fieles que dejasen de aplaudir cada frase que decía. Lo hizo enfadado, asqueado de formar parte de la transformación de la política en un show en el que las ideas perdían fuerza a una velocidad alarmante ante el insulto, la mentira y el ondear de banderas. Por eso no me extrañó que se bajase del barco para ver cómo todo se pudría desde su antiguo puesto de profesor. Se buscó un sitio a la sombra desde el que asomaba cada poco para avisarnos de que íbamos por mal camino. Pero por supuesto no le hicimos caso y ahora las políticas que rigen un país dependen de cosas como la cantidad de retuits que tenga un mensaje, aunque esté construido a base de mentiras y odio. Siempre tuve la sensación de que Julio Anguita vivía en una época equivocada, un tiempo vacío en el que cada vez tienen menos cabida la honradez, la educación y la integridad. Es nuestro tiempo. A ver quién nos lo recuerda ahora.

Dejar de aplaudir
Comentarios