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El alcalde que soñaba con ser primer ministro

"Lo último que quería era ir en contra de David Cameron o del Gobierno, pero con mucho dolor, no creo que pueda hacer otra cosa". [The last thing I wanted was to go against David Cameron or the Government but after a great deal of heartache I don't think there is anything else I can do]. De esta manera, Boris Johnsonel alcalde de Londres, despejaba dos de las grandes incógnitas de los últimos meses. Apoya la salida de Reino Unido de la Unión Europea y le disputa el liderazgo del partido conservador a David Cameron, el primer ministro británico. Todo ello, en un momento clave para el país, apenas dos días después del acuerdo alcanzado por Cameron en Bruselas, que permite a Reino Unido cargarse alguno de los valores fundacionales de la Unión, todo sea dicho de paso.

Nada, incluido su pelo revuelto, es producto de la espontaneidad y ahí reside la grandeza de Boris: aparentar que descuida lo que en realidad calcula con esmero. Con una estudiada naturalidad salió este domingo de su casa en el norte de Londres para colocarse en el centro de decenas de cámaras, grabadoras y micrófonos a la espera de la anunciada declaración.

Según escribe Nicholas Watt en The Guardian, diez minutos antes Johnson había enviado un mensaje de texto a Cameron advirtiéndole de que iba a hacer pública su posición de cara al referéndum, que está previsto para el 23 de junio y preguntará a los británicos si desean continuar o no en la UE. "¿Por qué Boris Johnson maquinó una 'espontánea' melé de medios?» [Why Boris Johnson engineered a 'spontaneous' media scrum?], se pregunta Watt en el titular del artículo en el que explica las razones.

En primer lugar, el alcalde de Londres se erige como figura representativa a favor del Brexit, que hasta ahora adolecía de un político de peso que lo defendiera. Por otra parte, Boris Johnson es conocido por conectar con los votantes a los que nadie más llega, los jóvenes, por ejemplo, partidarios en su mayoría de permanecer en la UE. Su habilidad para seducirlos podría suponer ahora una amenaza para los compañeros conservadores que defienden la permanencia en la Unión, incluido el primer ministro.

Pero entre todos los motivos, hay uno que resumiría toda esta puesta en escena, para The Guardianel profundo y velado deseo de Boris Johnson de llegar a ser primer ministro. "... Hacer campaña para irse (de la UE) y perder, se puede superar. Hacer campaña para permanecer (en la UE) y perder, sería probablemente mortal", señala el periodista. [... Campaigning to leave and losing is survivable. Campaigning to remain and losing would probably be terminal]. Así que elige la opción menos mala para su carrera política. El alcalde de Londres defiende la salida de su país del club de los 28 a sabiendas de que sea cual sea el resultado del referéndum, él saldrá ganando.

Guerra abierta entre los conservadores

Más de 100 diputados conservadores apoyarían el Brexit, según publica la BBC. Sin embargo, parece que ninguno de ellos irrita tanto a Cameron como Boris Johnson. La reacción del primer ministro ha sido al más puro estilo británico, ira contenida en una espléndida oratoria. Sin nombrarlo, se ha referido de manera continuada a él durante su intervención en el Parlamento en la que daba cuenta del acuerdo alcanzado con los líderes de la UE en Bruselas.

Michael Wilkinson titula para el Telegraph: "David Cameron arremete contra Boris Johnson en un asombroso discurso en el Parlamento en el que lo acusa de apoyar el Brexit para conseguir el liderazgo de los conservadores". [David Cameron savages Boris Johnson in astonishing Commons speech accusing him of backing Brexit in bid for Tory leadership].

Jon Stone titula para el IndependentDavid Cameron ridiculiza abiertamente a Boris Johnson sobre el abandono de la UE y ataca sus ambiciones por el liderazgo". [David Cameron openly ridicules Boris Johnson over leaving the EU and attacks his leadership ambitions].

"Como primer ministro que no busca la reelección, no tengo planes más allá de lo que es mejor para nuestro país", espetó Cameron en el Parlamento para subrayar lo que muchos achacan a Johnson, anteponer sus intereses personales a los del país en su postura de cara al referéndum. [... as a prime minister who is not going to seek re-election, I have no other agenda than what is best for our country].

En cuanto a la posibilidad a la que apuntó el alcalde de Londres en sus declaraciones, acerca de un segundo referéndum en el caso de que triunfe el Brexit, que permitiría a Reino Unido negociar desde una posición más ventajosa, el primer ministro sacó su artillería pesada. "Por desgracia, he conocido a parejas que han empezado el proceso de divorcio, pero no conozco a ninguna que haya empezado el proceso de divorcio para renovar sus votos". [Sadly, I've known a number of couples who have begun divorce proceedings, but I don't know any who have begun divorce proceedings in order to renew their marriage vows]. Hay periodistas que vinculan esta declaración con el primer matrimonio de Johnson, disuelto en 1993.

Los laboristas han disfrutado con una sesión de 'fuego amigo' en la Cámara y poca más leña han podido añadir a una hoguera de lo más viva. El líder del partido Demócrata Liberal, Tim Farron, se refirió a Johnson como la 'ambición rubia', por su característico color de pelo, e instó a Cameron a frenarla. Nada en este hombre es casual, así que tampoco descarto que alguno de sus movimientos haya sido inspirado por la verdadera ambición rubia, la Monroe.

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