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'Invisibles' o el final de los cuentos felices

Título: INVISIBLES Dirección: Marián Bañobre Reparto: Mela Casal, Sheyla Fariña, Nieves Rodríguez. Calificación: ●●●●●
'Invisibles'. VICTORIA RODRÍGUEZ
'Invisibles'. VICTORIA RODRÍGUEZ

Si metemos una rana en agua hirviendo, da un salto y escapa. Si la metemos en agua fría y la vamos calentando hasta la ebullición muere hervida sin ser capaz de saltar. Lo mismo nos pasa a los seres humanos cuando nos ocurre algo malo de forma gradual. No somos capaces de reaccionar pero sí lo hacemos ante algo repentino. Invisibles se sirve del síndrome de la rana hervida para profundizar en lo que se esconde detrás de los malos tratos.

La función empieza con las tres actrices saliendo de entre el público para someterse a un cásting de una función de teatro. A partir de ahí nos contarán, también con ayuda de una cámara en escena, la historia de siete mujeres que han sido maltratadas de diferente forma.

La joven inconsciente, la mujer madura con buena posición social que lucha por salir o la joven deportista que cuenta todo el proceso. En el cásting se deja algo muy claro: «No hay perfiles, cualquiera de nosotras puede hacer este papel». A través de palabras y de un decorado minimalista nos hablan de la falta de comprensión social y de la indefensión pero, sobre todo, del miedo como nexo de unión a todo. Son mujeres controladas por alguien que ha cogido el rol de amo. Alguien que es capaz de empequeñecer  con los puños, con la palabra pero también, de forma muy fuerte, con la mirada.

Mela Casal, Sheyla Fariña y Nieves Álvarez son tres animales escénicos que se compenetran y caminan de una escena a otra como si lo hicieran por una avenida viendo pasar la vida

Mela Casal, Sheyla Fariña y Nieves Álvarez son tres animales escénicos que se compenetran y caminan de una escena a otra como si lo hicieran por una avenida viendo pasar la vida. Son capaces de tocar todos los temas, las relaciones intergeneracionales, la educación de sumisión e invisibilidad a la que sigue estando sometida la mujer, pero  también la impotencia. El texto puede ser banal, a veces sutil y marcado pero, sin duda,  recibe toda la fuerza de los cuerpos  de estas tres mujeres que pueden ser miles al mismo tiempo.

La directora, Marián Bañobre, respeta la inteligencia del público. Sabe que la fuerza de decir algo velado es muy intensa. Realiza una dirección meticulosa, atenta al detalle pero sin perder la naturalidad de lo cotidiano. Cada gesto está ensayado e interiorizado. Ha sabido transformar el texto en acciones de un modo creíble, simple y llano. Es un acierto haber utilizado una cámara de vídeo como cuarto personaje. Da intensidad a las escenas mostrando lo que somos y lo que queremos ser. Dos formas de vida que, en ocasiones, transcurren por muy distintas vías.

Es un acierto haber utilizado una cámara de vídeo como cuarto personaje. Da intensidad a las escenas mostrando lo que somos y lo que queremos ser. 

Es impactante el momento en el que una de las mujeres se acuesta en una camilla. A través de la cámara vemos el recorrido de su piel, sobre ella leemos los insultos  y las vejaciones. Palabras que se pegan a la piel y que ya no se borran nunca porque aunque se deje al maltratador, el siempre va a estar en algún lado de la piel. 

Marián Bañobre tuvo claro desde el principio que quería romper todas las paredes teatrales y que se unificara el  público con la historia sin necesidad de participar en ella. ‘Invisibles’ ha llevado tres premios María Casares de teatro: mejor adaptación  y traducción, mejor dirección y mejor iluminación. Es una coproducción entre Redrum Teatro y el Centro Dramático Galego.

El texto es un libro homónimo de Montse Fajardo sobre siete relatos reales de maltrato. En el Auditorio Gustavo Freire de Lugo fue bonito el final. Las tres mujeres se bajaron al público y el aplauso fue para todas aquellas que sufren maltrato.
Al encenderse las luces de sala se hizo medio minuto de silencio. Marián Bañobre, Mela Casal, Sheyla Fariña y Nieves Rodríguez consiguieron lo más difícil y bonito del teatro: la emoción  y el sentimiento en estado puro.

'Invisibles' o el final de los cuentos felices