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Galicia y el reto de la progresión socioeconómica

MARUXA
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SEÑOR DIRECTOR:

La identidad, la historia, la lengua, el nacionalismo político, el Estatuto y su proceso, la economía y la singularidad gallega en el ejercicio de la autonomía son puntos que en una visión muy condensada del Nacionalismo cultural gallego ofrece Michael Reid en España*. El título de la edición inglesa es descriptivo, Spain. The Trials And Triumphs of a Modern European Country. Apareció el año pasado. Recibió excelente crítica del historiador Felipe Fernández—Armesto, del escritor Muñoz Molina o recientemente de Juan Luis Cebrián. El grueso de las páginas se los lleva un otoño catalán y la invención de Cataluña. Cuando menos, hay un capítulo para la paradoja vasca y el galleguismo. En concreto, al nacionalismo cultural gallego le dedica cinco páginas de las algo más de cuatrocientas del libro. Son una síntesis. Al menos hay, al hacer un recorrido por la historia reciente de España, una referencia muy breve pero diferenciada, de Galicia. Somos tierra de silencio y calma: los habitantes de Galicia "son famosos por su cautela". Así, no suena nada negativo frente a los tópicos que sobre los gallegos aún perduran en gentes, se sospecharía que cultivadas y viajadas, por tierras ibéricas.

Antes de recordarle algo sobre el perfil del autor, le avanzaré una doble opinión —positiva, y acertada en las carencias que apunta— que este periodista inglés formula en materia económica sobre Galicia.

El reto de Galicia está en continuar su progresión socioeconómico. Como comunidad autónoma es un modelo paradigmático de nivelación. El éxito se basa en la estabilidad política y la cohesión social. En el actual período democrático, "Galicia ha progresado desde su pobreza inicial hasta un nivel de renta solo ligeramente por debajo de la media nacional, lo que ha hecho que sea la región con el crecimiento económico más rápido en lo que llevamos de siglo". Es, ya le he dicho, una visión positiva y optimista sobre la economía de tercera de las nacionalidades españolas. Habla de una economía diversificada, con sectores importantes: la mayor industria pesquera de Europa, la construcción naval, lácteo y maderero. Obvia los problemas de alguno de estos sectores. Dos grandes pilares industriales, Inditex, con la sede central en las inmediaciones de A Coruña, proveedor mundial de moda rápida, y, en Vigo, la "inmensa fábrica de Citroën" que genera, entre directos e indirectos, treinta mil puestos de trabajo. Hay una referencia, es de suponer que de personal gusto, al vino Albariño, "un producto de fama internacional".

En el debe de la economía gallega figura el éxodo de talento, "pues muchos profesionales jóvenes terminan yéndose a buscar oportunidades a otras tierras". No se supo o no se quiso frenar esta sangría. Y, también como observación de una realidad negativa, un modelo que prioriza el ladrillo al conocimiento. Aquí cita al his toriador al Núñez Seixas. Galicia dedica muy poco dinero a investigación y desarrollo(I+D) en comparación con el País Vasco.

Mete el dedo en otra llaga: la existencia de tres aeropuertos, "cuando uno solo bastaría". Con el detalle de que muchos gallegos "cruzan la frontera hasta Oporto, que tiene una mayor variedad de rutas internacionales". Es algo más que una muestra de políticos que practican un histérico populismo localista. Refleja una carencia de visión de conjunto – de Galicia, no de la realidad radial centralista— en la planificación de las infraestructuras de comunicación ferroviarias, aeroportuarias o por autopistas.

Usted conoce la repercusión que tiene en los medios políticos e informativos españoles cualquier valoración que sobre la marcha de este país publique The Economist. Con frecuencia llega a los telediarios, hasta el abuso, cuando es rentable para el gobierno de turno. Aquella portada de se acabó la fiesta —estaba Zapatero en la presidencia— permanece en la memoria como referencia del estallido de la gran depresión en España, que pretendían ocultar. Así nos apeamos de las ilusiones zapateriles. El autor de algunos de aquellos informes sobre España era el del libro que le comento. Valga esto como justificación para, en el cierre vacacional, dedicar un comentario a unas pocas páginas sobre Galicia. Michael Reid (1952), con estudios de Políticas, Filosofía y Economía, fue redactor y columnista del influyente semanario, además de corresponsal en España entre 2016 y 2021. Es un reconocido e influyente especialista en América Latina, donde residió en varios países.

Galicia presenta, para el autor, "una pronunciada identidad regional". Para constatarlo va hasta los asentamientos celtas o a la escasa y breve presencia arabobereber. "Los gallegos se sienten muy gallegos —cita al profesor Núñez Seixas— pero no ven en ello contradicción ninguna con formar parte de España".

Habla de la existencia de una lengua propia que "al oído extranjero suena como una mezcla de español y portugués aderezada con elementos autóctono". No le diré yo, señor Director, que no sea así en la calle, en los bares y, con frecuencia, hasta en las tribunas públicas. Quizás el diagnóstico lingüístico moleste a fundamentalistas, a negacionistas de una deficiente ejecución del bilingüismo, y deje con las vergüenzas al aire al fanatismo que, desde el desconocimiento o la mala baba, habla de imposición del gallego. El periodista inglés señala la existencia de una literatura propia, cuyos orígenes se remontan al siglo XII o el Rexurdimento del siglo XIX. E incluye que "durante cierto período del siglo X y XI fue un reino independiente, aunque bajo la órbita leonesa".

Pongo punto final. El nacionalismo político históricamente llega tarde. Las primeras organizaciones de este signo son del período de la Primera Guerra Mundial y el primer partido —el Partido Galeguista, urbano y de clases medias—, surge con la II República. Un dato, "a diferencia de lo que sucedió en Cataluña o en Euskadi, los partidos nacionalistas no tuvieron un papel protagonista en la negociación del Estatuto de autonomía de Galicia de 1981". O se apearon con el sueño de un estado propio o no encontraron el apoyo del electorado.

De usted, s.s.s.


*Reid, Michael: España. Editorial Espasa (febrero, 2024)

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