domingo. 23.01.2022 |
El tiempo
domingo. 23.01.2022
El tiempo

Julián Rodríguez, responsable del espacio Zona Franca, en los medios del Grupo El Progreso.

La victoria de Alcoa

Nada tiene sentido si lo que quiere la multinacional para seguir son fondos Next Generation

El paisaje después de la batalla no deja lugar al error ni a una interpretación que invite o pueda llevar a la más mínima duda. En la crisis de Alcoa hay vencedor y vencidos, lo que también dice mucho de una salida en falso, ya que no estamos ante una solución definitiva, sino un apaño temporal, un limbo de exactamente dos años. Ha sido un ejercicio democrático y abrumador el que ha llevado a los trabajadores a votar a favor de la opción que presentaba la multinacional, muy a pesar de las posiciones que mantenían desde el comité de empresa durante estos meses. Primera víctima, por tanto, una representación de los empleados que se ha tenido que tragar, literalmente, ese lema de "as cubas non se paran". Derrota sin paliativos, pues, a la que solo una o varias dimisiones en el seno del comité habrían dado su magnitud real. 

Pierde A Mariña también. Lo dicen los comerciantes, los alcaldes y la propia patronal lucense, que pide un plan de reindustrialización urgente, serio y con visos de dinamizar la comarca. ¿Qué mejor termómetro para constatar el grado de frustración que las valoraciones al acuerdo que se han sucedido en los días posteriores entre quienes tienen más que perder al margen de unos trabajadores que mantendrán sus nóminas? El alcalde de Cervo, sin ir más lejos, habla de "angustia" e "incertidumbre" con el apagado de la electrolisis.

Dos o tres derrotas en el plano político, aunque la valoración de daños invita a distinguir y resituar responsabilidades. Por La victoria de Alcoa mucho que se quiera atribuir a la Xunta un papel determinante en la política industrial, que nominadamente emana del propio Estatuto de Autonomía de Galicia, la realidad dice otra cosa bien distinta. La competencia exclusiva de Galicia en materia industrial es muy relativa y siempre puede estar sujeta a interpretaciones si, por ejemplo, lo que está en juego es un asunto que tenga que ver con la energía. ¿Resta esto un ápice de responsabilidad al vicepresidente económico de la Xunta en la crisis de Alcoa? En absoluto. ¿Pudo haber hecho más Francisco Conde? Siempre se puede, como dar con la oferta compradora definitiva, pese a la clara limitación de sus atribuciones en este caso.

¿Y al otro lado de la mesa? Pues dos perdedoras, aunque una de ellas todavía no lo sepa. También con distinta responsabilidad, todo hay que decirlo. Empecemos por la ministra de Industria. Reyes Maroto no tiene en su mano la regulación del sector eléctrico y de los precios de la energía, pero sí mucho que decir como facilitadora. De otro modo no se entendería la política industrial en este país, íntimamente ligada a cuestiones energéticas, costes que como ya sabemos hacen determinante la viabilidad de una planta como Alcoa. Reyes Maroto nunca explicó bien del todo por qué la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) decidió finalmente echarse a un lado y no acceder a esa triangulación que se planteaba para la venta de la planta de aluminio. Y cuando se ha explicado la ministra de Industria, con eso de que "en Galicia tenemos que trabajar mucho la parte anímica, tenemos que pasar de la Galicia de la frustración a la Galicia de las oportunidades", pues tampoco se puede decir que haya estado especialmente acertada. Si aquí se implantó una industria intensiva en energía en los años setenta y ochenta del siglo pasado fue precisamente porque Galicia tenía el recurso, era excedentaria. Ese fue el motivo. Nada de frustración y sí de costes. 

Derrota por incomparecencia para la vicepresidenta del Gobierno, la titular de Transición Ecológica, que controla la Secretaria de Estado de Energía. A Teresa Ribera esto de la industria pesada, y en gran medida contaminante, no hay que olvidarlo, le debe resultar un engorro. Como los vertidos en la Manga del Mar Menor.

Y entre tanta derrota emerge un ganador. Incontestable. Compromisos por delante, sí, pero objetivo cumplido: apagar las cubas. Alcoa logra no solo cerrar temporalmente la factoría, sino poner broche de oro a un año en el que se ha disparado en bolsa, con los precios del aluminio al alza y promesas de ayudas públicas para reabrir cuanto antes, que es como el colmo de la capitulación. Si para seguir en A Mariña lo que el grupo norteamericano quiere son fondos Next Generation, como se ha deslizado desde el Gobierno, tendrían que habérnoslo contado antes para poder bajarnos a tiempo de este fraude.

Kike Sarasola. el quebradero de cabeza de verdad de Sandra Ortega

SANDRA Ortega, la primogénita del creador de la moda rápida, tiene fama de seria y recta, pero también de templada en el análisis. Por todo ello, a buen seguro que la llegada de su hermanastra Marta a la presidencia de Inditex, por descontada aunque precipitada, no le habrá alterado lo más mínimo. Tiene otros problemas más del día a día. Uno de ellos se llama Kike Sarasola. En 2021 Room Mate no logró ni rescate, ni salida de Sandra Ortega, ni entrada de nuevos socios. Es tal el lío que tiene Sarasola que tendrá que esperar a este 2022 para resolver su crisis, agravada por el covid, y encontrar respaldo financiero ante la salida de la hija de Ortega. Unos cuantos millones se ha dejado en Room Mate su grupo.

Ignacio Bueno: Stellantis da el sorpasso a Seat: ya es líder en ventas

CIERTO que primero fueron los microchips y ahora el covid, que obligaron a Stellantis-Vigo a aplazar unos cuantos turnos de producción. Todo ello quizá realce más el mérito de la compañía en este 2021 recién acabado: Stellantis dio el ‘sorpasso’ a Seat y acabó el año como líder de ventas en España. El consorcio ha logrado elevar su cuota de mercado hasta el 25,4% tras la integración de Fiat-Chrysler. La gama de furgonetas fabricadas en Vigo han sido top en ventas. Algo habrá tenido que ver en todo ello la gestión de Ignacio Bueno, nombrado a finales de 2018 director de la planta de la antigua PSA Peugeot Citroën en Vigo, en sustitución de Fréderic Puech. Ahora toca afinar con los planes para los fondos europeos.

La victoria de Alcoa